Estudiantes de Geografía Económica  la UCV entrevistan a los agricultores en plena cosecha.

Reflexión sobre La Riqueza y el Medio Rural.

En Línea de los artículos de éste espacio para El Progreso y La Razón hacemos una reflexión que surge de una clase en la que el Profesor analizaba con sus estudiantes: Quién es realmente pobre  y quién es realmente rico. ¿El Campesino o el Citadino?…

En la relación Hombre – Naturaleza el equilibrio surge cuando tiene que construir su propia red de servicios: el agua, desde el bombeo hasta su almacenamiento es un proceso sustentable. El hombre en el medio natural sabe que si contamina el agua se perjudica. Sabe que aprovecharla al máximo para su consumo y para los cultivos es un asunto vital, así mismo está sujeto a los cambios astronómicos del clima en los países templados, o a los periodos de sequía como en nuestro caso en el trópico. El agua potable es siempre un bien escaso y preciado que requiere de un uso racional.

Estudiantes de Geografía de la UCV toman registro de las actividades del medio Rural.
Hoyo de la Cumbre. Parque Nacional Waraira Repano. Estudiantes de Geografía de la EAC-UCV toman registro de las actividades de regadío.

Eso solo para citar solo un ejemplo del consumo racional y sustentable que practica el campesino. Así mismo los espacios rurales tienen que protegerse porque son la fuente fundamental de sustento de los alimentos básicos que todos necesitamos. Como bien consideraron los fisiócratas del siglo XVIII la tierra es la fuente principal y la base de riqueza porque de ella sale todo lo que el hombre consume y necesita. Por eso cada unidad productiva agrícola, tanto las grandes como las pequeñas representan una visión del hombre y su medio en contacto con la tierra, con el medio natural, con la verdadera riqueza que es la agricultura.

Cuando el hombre se encierra en las ciudades se aparta del medio natural olvidando los cultivos donde en un principio supo aprovechar todos los recursos que tiene a su alcance, cambiándolo por un esquema de consumo irracional.

Estudiantes de Geografía Económica la UCV entrevistan a los agricultores en plena cosecha.
Estudiantes de Geografía Económica de la EAC -UCV entrevistan agricultores en plena cosecha.

Cuando el hombre vive rodeado de las plantas, de los cultivos y de los frutos que le dan sustento establece una relación íntima con la tierra  y se hace realmente autosuficiente: ¿Quién es realmente pobre?… ¿El hombre que labra la tierra o el sujeto citadino que depende de todo lo que encuentra en el mercado?…

El camión es símbolo asociado a la familia en el medio Rural Agrícola.
El camión es símbolo asociado a la familia en el medio Rural Agrícola.

Los hombres de las ciudades somos individuos pasivos que necesitamos cada vez más  de los frutos de la tierra… ¿producimos realmente?.  Es una contradicción que nos lleva al principio fundamental de rescatar la relación Hombre – Naturaleza. El hambre es hoy una realidad más propia de las personas que viven en las ciudades que del campesino en el medio rural.

La experiencia demuestra que el poblador de la ciudad casi nunca se regresa al campo al verse completamente desarraigado del medio natural y tendría para ello que empezar un lento proceso de aprendizaje y adaptación que requiere de una instrucción y de una formación especial para ello. Aún así es remota la posibilidad que el citadino se vaya al campo y permanezca allí porque el trabajo de la tierra es un esfuerzo físico agotador convirtiéndose cada jornada una verdadera prueba de Fe para el que no sabe cultivarla ni el esfuerzo que significa una cosecha.

Al respecto citamos un fragmento de Emilio Martínez Navarro que aparece en su obra Por una ética del consumo responsable:

«Se ha desatado desde hace varias décadas una escalada de actitudes consumistas que no parece sostenible en el medio y largo plazo, ni para la naturaleza ni para la propia humanidad. Pareciera que el nuevo modo de entender la naturaleza humana ya no es ninguno de los clásicos, ni homo sapiens, ni homo faber, ni homo ludens, sino más bien homo consumens: varones y mujeres con capacidad para consumir los productos del mercado. El sistema socioeconómico dominante ha invadido buena parte del tiempo y de las energías de las personas, de manera que la actividad de comprar se ha convertido en la actividad central de muchas personas, mientras que otras sueñan con tener la posibilidad de hacerlo. […]».

Centro Comercial Sambil Caracas.
Centro Comercial Sambil Caracas.

Nos vemos en un tiempo contradictorio en el que cada vez más recibimos un dinero inútil que no nos sirve para adquirir los alimentos básicos, un tiempo de escasez sin precedentes a nivel mundial donde un kilo de cereales tiene precios que se acercan a los metales preciosos en un tiempo en el que un metro de terreno fértil vale más que el oro. Sin embargo estamos lejos de apreciar eso y entender que la verdadera riqueza radica en la tierra y que cada espacio cultivable debe ser aprovechado, debe ser protegido, debe ser preservado como un asunto vital para la humanidad. El consumidor total desconoce el equilibrio natural de la relación Ciudad – Campo, Relación Espacio- Sustento,  Alimentos -Tierra fértil, en resumen la relación Hombre- Naturaleza y se convierte en un verdadero inútil en la ciudad formando parte de masas desempleadas en cinturones de miseria. Como decía Erich Fromm el hombre ha sido transformado en:

«Un Homo Consumens, el consumidor total, cuya única finalidad es tener más y usar más. Esta sociedad produce muchas cosas inútiles y, en igual proporción, mucha gente inútil». 

Tierras públicas, Decretos de reformas agrarias, expropiaciones, o en el otro extremo la propiedad privada improductiva de latifundios es algo absurdo desde la posición capitalista o socialista. La tierra señalando a voluntad: Hágase una urbanización, Hágase un fundo, Hágase o Decrétese una unidad productiva socialista no va a resultar, porque la tierra debe cubrir una necesidad vital de subsistencia. La tierra difícilmente puede ser considerada una mercancía o como un espacio urbanizable pero improductivo y sin sustento. La tierra necesita de dos cosas para ser productiva en pequeña y gran escala: Capital y Trabajo. De manera que es tal vez lo más equilibrado que existe lograr que la tierra produzca invirtiendo lo necesario para que el trabajador del campo reciba un ingreso justo. El agricultor tiene que ser visto como una bendición para la sociedad. El Agricultor tiene que ser ayudado y apoyado con lo necesario para su actividad productiva. Darles tierras de por sí como se ha hecho en el pasado con Reformas Agrarias ineficaces o permitir invasiones como se ve en la actualidad no representa la ayuda que el campesino necesita, que hará entonces en casos de riesgo y pérdida de las cosechas durante la sequía, cuando la escasez de semillas es creciente, cuando el aumento desmesurado de la inflación crece cada día, cuando los alimentos para los animales son impagables y escasos, que hará el trabajador de la tierra en tiempos en que el repuesto de un pequeño camión, un pequeño tractor, un Jeep tiene precios inaccesibles.  Los regalos de dinero no existen.  Es también el enfoque mal llevado para el empleo de los recursos: financiamiento  y retorno porque nadie invierte para perder pero es una necesidad vital para el agricultor obtener el apoyo necesario para mantener siembra y es ahí donde la burocracia ministerial  improductiva y los bancos pidiendo garantías imposibles son una pared para el hombre humilde.

Y es que el hombre no puede vivir tampoco a raya de sus necesidades o sucederá como el pequeño Oliver Twist que se levantó de la mesa, tomó el plato, atravesó el largo corredor, llegó hasta quien vertía algo menos de un cucharón de sopa como único alimento, y le pidió: “Quiero más”.

Charles Dickens creó aquél niño para denunciar el hambre y la desigualdad: “¡Cómo un simple huérfano, quien no es nadie, se atreve a pedir más!”. Mientras grupos pequeños comen completo y satisfacen plenamente sus necesidades. Es contradictorio y complejo llegar a una conclusión sobre el particular.

Pero volviendo al punto fundamental de quién es realmente rico:  ¿aquellos que pueden darse sustento y valerse por sus propios medios? ¿O aquellos que ganan más para consumir más?…

Finalizamos con la Profecía de los Indios Crí (Cree), tribu Norteamericana de la que ya quedan pocos sobrevivientes:

Sólo cuando se haya talado el último árbol;

Sólo cuando se haya envenenado el último río;

Sólo cuando se haya pescado el último pez;

Sólo entonces,

Descubrirá el hombre blanco que el dinero no es comestible.

Niña de la tribu Cree. foto de 1928.
Niña de la tribu de los Cree. foto de 1928.

Fin del Discurso.

Prof. arquímedes Marconi (2016).

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