Redescubriendo El Camino Real.

Redescubriendo El Camino Real.

El Camino Real, Camino de la Mar, Camino de los Españoles ofrece una excelente oportunidad para el análisis de un conjunto de monumentos del pasado histórico colonial integrados dentro de la ciudad de Caracas. Como ciencia de síntesis la Geografía se nutre del paisaje Geográfico. Con la observación directa del espacio podemos comprender el conjunto del universo humano desde una perspectiva más amplia.  Los Trabajos de Campo en Geografía parten del paisaje para entender al espacio como «una unidad concreta, como la unidad de lo diverso, de lo multivariable»¹. 

El Antiguo Camino de los Españoles es construido hacia el año 1604 sobre una de las picas más utilizadas por los indígenas al momento de contacto por parte de los conquistadores a mediados del siglo XVI. Se le conocía entonces como El Camino de la Culebrilla² por ser un camino bastante sinuoso y largo pero más descansado que las otras rutas o picas (Macuto o Carayaca por ejemplo) para llegar al Valle de Los Caracas. La realidad colonial se basaba en un mundo donde la explotación de riquezas era la base que justificaba la incursión desde el Viejo Mundo, algo arriesgado y costoso.

Las provincias de Venezuela reunidas en 1589 en la Ciudad de Caracas buscaban un remedio en España para la necesidad de amurallar y proteger éstos pueblos. Es cuando se consiguió el permiso para introducir un total de 3000 esclavos africanos por año destinando un peso oro de la época por el precio de cada uno para construir la fortaleza de la Guaira. Resultó «El Comercio de Esclavos» y «la trata de negros» en un factor asociado a la construcción del Camino Real.

esclavos
La esclavitud de africanos fue una práctica «muy lucrativa» y funesta que obligaba a seres humanos traídos a la fuerza a ser marcados como criaturas salvajes y vendidos como bestias de carga. Ellos se las arreglaron luego para fugarse y organizar las «Cumbes» pueblos de fugitivos que aprendían a vivir en la selva y defenderse de sus captores que buscaban regresarlos a la esclavitud y revenderlos.

muralla

Una serie de fortificaciones construidas en esa época para custodiar el puerto, el Camino Real y la Ciudad de Caracas conformaron los vestigios de las obras que hoy son de interés para el visitante. Es de recordar que la sociedad estamental puso el peso en las clases de negros e indígenas en la base para la construcción de esa ruta. Pero los esclavos traídos del áfrica resultaron ser muy costosos para desgastarlos en ese trabajo y prefirieron el trabajo de los indígenas encomendados que para entonces eran más numerosos que los africanos.

«Se entiende por Investigación de Campo el análisis sistemático de problemas con el propósito de describirlos, explicar sus causas y efectos, entender su naturaleza y factores constituyentes, o predecir su correncia»³

Así el trabajo de Campo permite un análisis de la realidad en que vivimos observando los objetos históricos, la evolución de los grupos humanos y su integración con el espacio visible en el presente. La forma como se estructuran las obras del pasado conforman el paisaje para el estudio geográfico.

Volviendo al año 1589 donde el cabildo caraqueño que gestionaba la construcción del Camino Real ante la corte española, encontramos que al cabo de un año esos recursos no llegaban y el Ayuntamiento, Cabildo, Concejo Municipal, Alcaldía o Junta de Vecinos de la época decidieron costear éstas obras con impuestos a los comerciantes locales. Fue al final una tarea difícil de acometer por cuanto el trabajo físico, los materiales, los obreros y los maestros de obra se hacían pagar a un precio alto en las monedas de la época.

Sólo el aporte de los voluntarios locales pudo acometer la construcción del camino destacando la labor de los indígenas taimas, catias y galipas encomendados por Sancho de Alquiza quienes asumieron el trabajo del adoquinado o arreglo del pavimento terminándolo hacia 1604 (por supuesto que el trabajo de los indígenas no era voluntario).  El trabajo en éste caso -no remunerado- provino de la mano de obra esclava de manera que cada roca colocada, labrada, esculpida y tallada fue producto del esfuerzo humano a fuerza de látigo. Al respecto decía Ramón Tovar:  «mercado, dinero y poder adquisitivo son una misma cosa: trabajo» y la fuente de riqueza era entonces la mano de obra esclava.

El profesor Arquímedes Marconi ubica restos de los adoquines originales indicando la fecha de 1604 y al trabajo indígena como protagonista de la hazaña arquitectónica .

 

Puente Carlos III
Puente Carlos III. El más antiguo de Caracas. Data de 1782. Su construcción se enmarca en el conjunto de estructuras Amuralladas del camino Real. Conserva un arco empedrado muy bien conservado que resiste el peso del transporte diario, la polución urbana del populoso sector de La Pastora y a orillas del contaminado cauce de la quebrada Catuche.

La historia permite observar las contradicciones in situ y la presencia de las estructuras económicas clásicas: la de subsistencia en el medio natural y la de explotación capitalista. No es lo mismo ver ésto en la literatura que presenciarlo personalmente, por lo que la Investigación de Campo permite una ocasión óptima para comprender la síntesis del espacio. Los restos del Camino Real, el empedrado original, la red de fortificaciones y los restos de las fortificaciones que quedan en la ruta pasan a conformar la síntesis del espacio: la historia que explica el proceso de conformación de la realidad actual.

 

  • Empedrado Original frente al fuerte de la Cuchilla.

 

El proceso de las rivalidades entre las potencias europeas del siglo XVII hacían que la protección de las ciudades llaves de los dominios españoles en el Caribe tuviesen que conservar un eficiente sistema de defensa ante la piratería y las incursiones armadas de Inglaterra, Holanda y Francia.

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Cortesía: Arquitecto Orlando Marín. Extracto de su Trabajo de Grado: «La Guaira: Ciudad Amurallada».

Es de ésta manera que puede entenderse la preocupación de España por la seguridad de éstas provincias. La Guaira se convirtió en una ciudad amurallada que repelió dos veces los ataques de los piratas británicos y luego de la Royal Navy durante la «Guerra de Asiento» (el 22 de octubre de 1739 y el 2 de marzo de 1743).

Éstas acciones se recuerdan hoy en día como un antecedente de la defensa nacional, junto a la actitud del valiente anciano Alonso Andrea de Ledezma (El Primer Quijote), quien peleó haciéndose matar frente a Amías Preston. El  famoso corsario inglés logró llegar a Caracas hacia el mes de abril de 1595 burlando los sistemas de defensa españoles por  el Camino de Galipan. Dice la historia que Alonso Andrea de Ledezma fue alcalde del pueblo de Baruta (fundado sobre los predios del Cacique Baruta) siendo a su vez un veterano que acompañó a Don Diego de Lozada en la fundación de Caracas en la contienda para someter a Guaicaipuro, Gran Cacique de la región en resistencia. De manera que sabía defenderse bien y se describe que pelea a muerte recibiendo un respeto especial siendo luego cargado en hombros y recibiendo honras fúnebres por parte de los corsarios que de todas formas saquearon a la ciudad de Caracas.

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Volviendo al camino real es poco lo que se conserva en la actualidad, las escasas ordenanzas municipales marcan una poca preocupación por el rescate y preservación de éstos monumentos a la par de la adversidad del medio natural que cada 40 años se deteriora por vaguadas y lluvias torrenciales que van sepultando y devastando los escasos tramos que quedan del camino original.

La visita al lugar permite comprender que el comercio se integraba a la protección y defensa de tierra firme, donde la explotación de las riquezas en el medio natural permitían la adaptación del espacio a las necesidades del hombre: transporte, agricultura y protección de la principal ruta comercial de exportación de la Provincia de Caracas que integraba a todos los estados de la región central del país. La realidad contemporánea se presenta como síntesis de esa realidad histórica llegando al objetivo esencial del enfoque geohistórico: entender al espacio como una sucesión de estructuras a través del tiempo.

Referencias:

1. Ramón Santaella (1992). Notas Para Ser Discutidas. Instituto de Investigaciones Geodidácticas: Caracas. p.1.

2. Pedro Luis Biern (1985). El Ávila: Su Historia. Folleto seriado no periódico: Caracas.

3. Ramón Santaella. Op. Cit p. 5.

4. Orlando Marín (2011). La Guaira: Ciudad Amurallada. Caracas: extracto de su Trabajo de Grado.

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