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Notas acerca del Liderazgo Docente

“No habrá jamás una verdadera sociedad sin educación social, ni autoridad razonable sin costumbres liberales” – Simón Rodríguez.

CONTENIDOS

 

INTRODUCCIÓN

DEFINICIÓN DE LIDERAZGO

ESTILOS, TIPOS DE LIDERAZGO

RELACIÓN CON LA PROFESIÓN DOCENTE

CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

 

INTRODUCCIÓN

 

El Liderazgo como actitud imprescindible para la labor docente apunta a para dirigir grupos humanos eficientemente y alcanzar con él una parte importante de las metas en la labor educativa.

Haremos algunas citas del siempre recordado Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa, así como también apuntes más recientes del Profesor Daniel Requeijo (ya en retiro) del Instituto Pedagógico de Caracas presentes en su Libro Administración Escolar.

DEFINICIÓN DE LIDERAZGO

 

El Maestro Luis Beltrán Prieto Prieto Figueroa señalaba que:

“la palabra ‘líder’ usada tanto en español como en francés y portugués, proviene del vocablo inglés leader y sirve para designar una clase de dirigente social”. (1955: 17).

Aseguraba que es diferente el uso de esta palabra al de jefe, caudillo o director porque tienen significados que atienden a contextos determinados que no tienen la amplitud del vocablo estudiado.

Koontz y Weihrich (1991),  aportan otra definición:

“Liderazgo es influencia, es decir, el arte o el proceso de influir sobre las personas para lograr que se esfuercen de buen grado y con entusiasmo hacia el logro de las metas del grupo”. (1991: 17).

Otra definición la presentan Fiedler y Chemers (1991):

En el lenguaje del lego, el líder es alguien que atrae a la gente hacia él como si fuera un imán, por obra del “carisma”. Es la persona a quien otros quieren seguir, es aquel que atrae su confianza y su respeto, así como su lealtad (1991: 13).

Los autores citados coinciden en que el liderazgo está referido a la autoridad, dirección e influencia de un individuo sobre un determinado grupo.

Puede afirmarse que los líderes son necesarios para toda causa o ideal por razones inclusive sentimentales como apunta el Maestro Prieto:

“El calor humano, el aliento vital que le hace comprensible y deseable por los miembros de la comunidad”. (1955: 19).

Siempre hay una persona reconocida por los demás para conducir  la ejecución de ciertos propósitos. Toda persona puede llegar a ser líder de una otra manera, por lo que es importante la siguiente afirmación de Prieto F., cuando señalaba que:

En el seno de la sociedad toda persona tiene oportunidad de dirigir en alguna manera una determinada actividad, para la cual posee ciertas habilidades. Son por ello múltiple los líderes dentro de una comunidad. Pero entre estos los hay que conducen y coordinan la acción de todos o de una gran parte de la comunidad para alcanzar, no ya fines particulares, sino fines generales, que a todos nos interesan, (1955: 19).

ESTILOS, TIPOS DE LIDERAZGO

 

Con el estilo aludimos a una serie de comportamientos duraderos, que son características del individuo independientemente de la situación.” Prieto F. (1955), Fiedler y Chemers (1991: 51). distinguieron claramente a los líderes voluntarios que ejercen siempre acciones de manera consciente y con un propósito definido, de los líderes involuntarios, que son quienes de forma inconsciente producen ciertos estímulos que les confieren liderazgo dentro de un grupo. Acerca de los efectos que un líder produce dentro de un grupo señalaba que:

“Hay, sin duda, algunos líderes que pueden causar más perjuicios que beneficios a los grupos donde ejercen sus funciones. Por ello decía Arthur J. Jones que ‘el liderazgo puede ser constructivo y valioso o reaccionario y activamente destructor’ ”. (Prieto, 1955:19).

El Maestro clasificó algunos tipos de liderazgo según Geiger y distinguió:

  • El liderazgo parental: ejercido principalmente por los padres de la familia.
  • El liderazgo instituidor: ejercido por personas que forman parte de la estructura de una institución.
  • Liderazgo creador: cuando alguien toma decisiones no previstas, apoyándose en su buen juicio y acuerdo de los miembros del grupo.
  • Liderazgo organizador: realizado por alguien que establece o regula las funciones organizativas del grupo.
  • Liderazgo técnico: el que ejerce una persona sobre un grupo mientras realiza sus labores profesionales.
  • Liderazgo íntimo: es el que se da en el círculo de la amistad.

Lo anterior es ejemplo de algunas circunstancias en que se puede asumir un liderazgo, pero no son estilos de liderazgo. Los estilos de liderazgo se relacionan con la forma en que el líder ejerce su autoridad dentro del grupo, pero sin desvincularse de las circunstancias. “

Hay que saber detectar la situación más apropiada en la cual usar determinada técnica.” (Requeijo y Lugo, 1995: 259).

Koontz y Weihrich (1991) indican que hay muchas teorías los estilos de liderazgo tales como la teoría del uso de la autoridad, el sistema Likert de administración y otros como la teoría de la malla gerencial más aplicables a empresas.

Para el docente se aplica mejor la definición del estilo de del uso de la autoridad. Koontz y Weihrich definen tres estilos de éste tipo:

Líder autocrático Líder democrático participativo Líder liberal
 

Ordena y espera obediencia, es dogmático y firme y dirige mediante la capacidad de retener o conceder recompensas y castigos.

 

Consulta con los subordinados la acciones y decisiones propuestas y estimula su participación. Este tipo de líder oscila desde la persona que no toma acción alguna sin la cooperación de los subordinados, hasta el que toma decisiones pero las consulta con ellos antes de hacerlo.

 

Usa muy poco su poder si es que lo usa, dando a los subordinados un alto grado de independencia en sus operaciones. Estos líderes dependen mucho de subordinados que fijan sus propias metas y los medios para alcanzarlas y ven su rol como el de ayudar a las operaciones de los seguidores facilitándoles información y actuando principalmente como un contacto con el ambiente externo al grupo.

Extractos tomados textualmente de Koontz, H., y  Weihrich, H. (1991). Elementos de Administración. México: Mc Graw Hill. p. 370.

Requeijo y Lugo (1995) también hacen referencia a los estilos anteriores y definen cuatro estilos más:

Liderazgo orientado hacia los subordinados Liderazgo orientado hacia la consideración Liderazgo inductivo

 

Liderazgo orientado hacia las tareas

 

Este estilo está relacionado con el liderazgo participativo, pero mediante su utilización se propone descubrir cuáles son las formas más atractivas de motivación para sus subordinados y, luego trata de proveerlas.

 

Este estilo está más cerca del liderazgo participativo que el orientado hacia los subordinados; la consideración por la gente va más allá del deseo de satisfacer sus intereses inmediatos. Busca establecer relaciones productivas a largo plazo basadas sobre una legítima preocupación por las necesidades inmediatas de los subordinados y también por su desarrollo personal en el trabajo. Este estilo es también conocido como “facilitador del trabajo”, debido a que el ejecutivo, director o jefe favorece la disposición del proceso de trabajo de manera que permita a sus subordinados un máximo grado de autogobierno. Está relacionado con el criterio de consideración hacia los subordinados. Es un estilo similar al liderazgo autocrático. El ejecutivo, director o jefe da por sentado que él sabe mejor que nadie lo que se necesita hacer y los pasos necesarios para que sus subordinados cumplan con el trabajo.

Extractos tomados textualmente de Requeijo, D. y Lugo, A. (1995). Administración escolar. Caracas: Biosfera. pp. 260-261.

RELACIÓN CON LA PROFESIÓN DOCENTE

 

La escuela realiza sus funciones en constante interacción con la sociedad: la familia, las relaciones sociales y los procesos de transformación y cambio.  Tal como señalan Requeijo y Lugo (1995),

“Todas las tareas sociales son importantes, trátense del desempeño económico, el cuidado de la salud, el cuidado de la salud o de la educación se confían a grandes organizaciones y administradores que deben ‘hacer que las cosas se hagan’ ”. (1995: 263).

Porque las escuelas se vinculan directamente con la comunidad, en los salones se refleja la realidad social que se vive a diario.

Luis Beltran Prieto Figueroa afirmaba en su Obra El Maestro como Líder:

“El liderazgo del maestro surge del contacto de este con los miembros de la comunidad o grupo humano, porque queriéndolo o no, el es el llamado a despertar las conciencias no solamente de las generaciones futuras, sino de otros líderes dentro de la comunidad”.

Este papel protagónico del maestro lo vivió y sintió Prieto F. al encabezar la Comisión Asesora de la UNESCO en Costa Rica en 1955, cuando logró estimularlos para asumir el liderazgo de los intereses de las comunidades. Esto produjo satisfactoriamente el respeto y la influencia de los maestros en la comunidad, ganando adeptos aún entre los jefes violentos e ignorantes que hostigaban a los poblados campesinos. Prieto F. hizo un memorable aporte que influye notablemente en el pensamiento educativo Latinoamericano y su visión del Estado Docente.

La labor docente  es de reconocida importancia y debe atraer el respeto de las familias, por lo que es una de las personas más indicadas para asumir funciones de liderazgo dentro de la comunidad y buscar soluciones a los problemas que enfrenta.

Está claro que el docente puede ejercer un liderazgo en la comunidad, pero su responsabilidad dentro del plantel incluye también inducir a los alumnos “para que contribuyan con su esfuerzo al desempeño de la tarea que tienen entre sus manos. Este es el desafío de la motivación.” (Requeijo y Lugo, 1995: 263).

Finalizamos con éstos versos de Aquiles Nazoa, poeta venezolano de gran trascendencia que con un estilo criollo le dedicó estos versos al querido maestro Prieto:

Por tus palabras
y tus ideas
Bendito seas
oh, Luis Beltrán,
que acabarías
con nuestras quejas
si tus orejas
fueran de pan.
Tú te pareces
a Tío Conejo
no por lo viejo
ni en lo guasón
sino en el hecho
Prieto querido
de haber salido
tan orejón.
Niños y mozos,
viejos y viejas,
ricos y pobres
sin excepción
en el momento
de nuestras quejas
nos agarramos
a tus orejas
como a dos tablas
de salvación”.

CONCLUSIONES

 

El despertar de las conciencias es la función primordial de un líder, anticipándose muchas veces a las causas ideológicas o circunstancias históricas.

El mejor líder no siempre es el que se apoya en una ideología revolucionaria, es más bien el que intenta hacer que sus seguidores aprecien y descubran los valores auténticamente humanos, apoyándose en una imagen y una moral que transmita credibilidad sin depender del carisma. El Carisma normalmente es el espejismo propio de los pillos .

Las metas propuestas por un buen líder tienen que ser viables, no deben basarse en utopías. Por ello un buen líder, sea este un maestro, un jefe de personal, el director de un plantel o un dirigente político para citar un ejemplo cualquiera, debe asegurar que los logros se realizarán con el esfuerzo de todos, donde esté previsto que todos sean responsables en mayor o menor medida de la consecución de las metas, legitimidad que contribuye en el grado de motivación de los integrantes del grupo.

La labor del docente es una función donde se ejerce el liderazgo el constantemente. Debe ser capaz de aplicar los diferentes estilos y técnicas de liderazgo dependiendo de la situación. Para ello el docente debe administrar eficientemente todos los recursos disponibles a su alcance y resolver los problemas que se le presenten. Tal como señalan Requeijo y Lugo: “Aquí surge la necesidad de Gerenciar, y de administrar cosas se ha pasado a administrar personas y de ahí a administrar información.” (p. 262).

El perfil de un líder aparece en el Código de Ética del Profesional de la Docencia (1994) que aún está vigente:

Me empeñaré para la defensa de la familia, el derecho a asociarse, el derecho a la educación, el derecho a la salud, el desarrollo pleno de la personalidad y en general, mis esfuerzos se orientarán siempre para que, además del cumplimiento de los deberes por parte de los venezolanos, también sepan defender sus derechos individuales, sociales, económicos y políticos. (1994: 1-2).

 

BIBLIOGRAFÍA

 

Fiedler, F., y Chemers, M. (1991). Liderazgo y Administración efectiva. México: Trillas.

Instituto Pedagógico de Caracas, Dpto. de Pedagogía. (1994). Código de Ética del Profesional de la Docencia. Caracas: Tomado con fines didácticos por la Cátedra de Orientación Educativa de afiche publicado por el Colegio de Profesores de Venezuela.

Koontz, H., y Wihrich, H. (1991). Elementos de Administración. México: Mc Graw-Hill.

Prieto F, L (1955). El Maestro como Líder. Costa Rica: Aldina.

Prieto F, L. (1989). El Maestro como Líder. Caracas: Fondo Editorial IPASME. 3ª Reimpresión.

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