violencia

Notas acerca de La Cultura de la Violencia en Venezuela.

Contenido:

Introducción.

La violencia en Los medios de Comunicación y la moda.

El vocabulario Calé.

El Culto a la violencia.

Las fiestas violentas.

Los niños violentos.

Los Caudillos Sujetos violentos.

La Influencia desde otros países.

En Conclusión: la Historia como Decadencia.

 

 

Introducción.

 

En la Línea de Nuestro Blog como Un Espacio dedicado al Progreso y la Razón presentamos un artículo escarnecedor y autocrítico desde la perspectiva de la Leyenda Negra Contemporánea, insertado en una sociedad que hace culto a la violencia. A continuación damos una pincelada breve acerca de una realidad que subyace en Venezuela, pero también en Latinoamérica dentro de una crisis de valores que se experimenta a nivel mundial.  Así cada quién desde su país podría hacer inferencias aplicadas a su propia realidad.

Hacemos una breve pincelada de la historia en el artículo Entre el Mesianismo y el Necianismo. En el presente artículo nos adentramos un poco en las tendencias musicales, costumbres y cultos populares. La parte sociológico – política es bien abordada por la escritora Zandra Pedrosa en su obra “El Venezolano Feo”. Es recomendable su lectura para una mejor comprensión del tema. En éstas líneas hacemos un comentario que se acerca más bien a una visión antropológica analizando el vocabulario, al tema religioso, las costumbres y la cultura de la Violencia. Es un asunto de apreciación de una realidad pero no hay aquí propuestas para una solución. Ésto es como el teatro o la música del absurdo, donde solo verás el problema. El final se lo dejamos en sus manos.

Éstas líneas llevan insertas los trazos de un tema alusivo a los bajos fondos venezolanos, es breve y algo superficial si lo quieres ver en profundidad porque solo describe una realidad propia de submundos que muchos no quieren ver o tratan de ignorar para no pensar en ello, pero… cuando la vida subterránea nos alcanza cada vez más, nos afecta, nos llega y nos obliga a insertarnos en esa matriz violenta siendo necesario analizarla.

La violencia en Los medios de Comunicación y la moda.

 

Muchas personas compran y disfrutan la línea amarillista de la crónica policial donde se lee un historial siempre bien ilustrado en portada de los peores crímenes y también existen programas de televisión que dicen que todo eso es “100% Venezuela”, como el antecesor programa “Alerta” de los 90s, o “Reportaje” aquella misma línea amarillista.

Una sociedad donde chicos y chicas se ven atraídos desde la adolescencia por una cultura de la violencia y del crimen a través de una música alusiva a la violencia, a las armas, a la venganza, a los capos, a los sicarios, a los azotes del barrio encontrando en las redes sociales mucha alusión a una sensualidad dirigida hacia sujetos que llevan éste tipo de vida, y encontrando modelos emblemáticas que les son adictas admiradoras. Los muchachos queriendo ser delincuentes y muchachas queriendo ser la novia del delincuente. Una cultura donde se aprecia como algo “normal”  la aparición de estilos musicales que hacen práctica del perreo alusión sexual directa y explícita  que constituyen tipo de violencia hacia la mujer. Más atrás estaban la salsa erótica que hacía una alusión a una sexualidad explícita más solapada pero bastante vulgar en su mensaje que todavía se vende bastante en las barriadas venezolanas. Desde el Regaetton se promueve mucho la sexualidad femenina, el derroche de dinero, asociado a sujetos que tienen “cartel”, que tienen “su plaza” o su zona.

Por otra parte los chamos varones  –chamo es un venezolanismo que es una mezcla de la palabra española chaval que significa joven adolescente y la palabra mejicana Chamaco–  absorbiendo bastante del Ideario Hip Hop tradicional de los suburbios prácticas como el rapeo,  Los “DJing”, los bailes breaking, los grafittis. Cabe mencionar que el Hip Hop se ha ramificado en muchos subgéneros musicales donde no necesariamente sus prácticas se traducen en violencia pero hay otras corrientes que si lo son. Muchos que han absorbido éstas corrientes desde otras culturas han creado mensajes muy oscuros pero en fin no queremos atacar la música perse que al final es un medio de expresión artístico que da para todo.

El culto a los capos, a los sicarios, al poder de los narcotraficantes se ha visto ya en otros países antes que en Venezuela y desde Colombia durante los tiempos de Pablo Escobar existen muchas peliculas, documentales y series alusivas “al Genio del Mal”. Hay también entrevistas a sus principales  sicarios sobrevivientes que comentan libremente todas sus fechorías.   Hay mucho más que podríamos referir del ideario mediático presente en algunos de éstos géneros musicales pero lo dejamos hasta ahí.

 

El vocabulario Calé.

 

Malandro que viene de Mal Andro, Mal Hombre está asociado al dialecto de “el que vive en el barrio” – al que habla “calé” aunque hay malandros ricos que hablan “sifrino” –como sujetos de la “Jay” – castellanización de la palabra inglesa Hi– Alta- sociedad. El calé particularmente es la expresión  venezolana que aplica para la manera de hablar del “Malandro”.

En la actualidad se ven cada vez más personas con la costumbre de hablar “calé”el “dialecto de los malandros”– lo que ya de por si es una forma de demostrar que se es violento, peligroso, alguien de cuidado, acentuándose como una forma de infundir respeto. Eso lo aprecia la persona que viaja en el subterráneo, la del día a día que le toca enfrentarse en el tráfico al estereotipo del “motomalandro” –con la excepción de trabajadores respetuosos de la Ley que mantienen dignamente a su familia con ese medio de trabajo-, a los“sujetos” y “sujetas” que llegan en banda coleados a última hora a las colas por los alimentos regulados, en el autobús, en los espacios de la gente reubicada, en el día a día.

No nos detenemos a hacer referencia al vocabulario específico ni a la jerga de palabras que son todo un diccionario de la violencia.

El Culto a la violencia.

 

Queremos enfatizar que nuestro interés no es atacar las religiones ni los cultos que aquí mencionamos sino más bien a la manipulación que hacen de ellas ciertas personas violentas que son minoría, porque una cosa es La Religión y otra los “religiosos”. Las religiones llaman a valores universales para la moral y las buenas costumbres así que las respetamos todas.

Se observan personas que se dedican a desecrar cadáveres con un tráfico de huesos de sujetos que “presuntamente” compran quienes buscan “entidades espirituales protectoras” incluyendo algunas que les sirven para la perpetración de actividades  criminales. Algunos culpan a los Paleros pero afirman los adeptos del culto que ellos no se prestan a eso. Como fuere, el desvalijamiento de féretros, criptas y tumbas es algo muy normal en el cementerio General del Sur donde hasta los restos de expresidentes y otras figuras de la historia han sido profanadas como podemos leer a diario en la prensa.

Asociado a eso existe otro culto, la creencia espiritista autóctona que ha creado lo que se conoce como “La Corte Malandra” con figuras de santos que llevan indumentarias típicas del delincuente del barrio. Es interesante encontrar en la lista de los “Santos” de ésta corte sujetos conocidos en la prensa que han sido ultimados después de un prontuario de violencia enorme y una dudosa reputación. El espiritismo criollo hace alusión a la corte de La Corte de los Don Juanes, la Corte Libertadora, la Corte Médica, la Corte Chamarrera – curanderos venezolanos-,  y todo ese collage está en el pensamiento autóctono del venezolano aparece mezcladas con el cristianismo que preside la Corte Celestial. Cada corte tiene un color característico, un licor emblemático, ciertos tipos de tabacos y otras ofrendas como parte del ritual.

Eso es tan antiguo que forma parte de la cultura local. Es complejo analizar la mentalidad del venezolano desde la óptica religiosa que es otro tema. Hay cortes universales: Corte Vikinga, Corte China y otras…  verdaderamente compleja esa lista de cortes existiendo un total de 21 cortes autóctonas venezolanas mas las universales que pertenecen a otros países. Todo ello se trabaja através de médiums que son personas que prestan “la materia” para esas entidades  según dicen ellos. Nos alejamos de consideraciones o juicios sobre el particular porque por de por sí el espiritismo criollo es un mundo de cosas que invitamos a estudia.

La santería es un culto afrocubano que se emparenta con el espiritismo autóctono, pero no son lo mismo. Aquí existe lo que se conoce como la corte africana (que se diferencia de la corte negra autóctona que es diferente) donde tienen un punto de encuentro con los Santos Africanos. La santería se caracteriza por otras prácticas y es otra religión muy antigua aunque el católico que desconoce las diferencias de cada culto los confunde y tiende a llamarles brujería que es una etiqueta propia desde la religión cristiana satanizando desde tiempos coloniales a las lo que para ellos son creencias “paganas”, y no las reconoce como religiones a los cultos mestizos persiguiéndolos y lo que los obligó a refugiarse en las montañas en un pasado, destacando principalmente las montañas del Yaracuy. Hasta aquí nuestro comentario de los cultos con el permiso de los religiosos, pero basta escuchar al cantautor panameño Rubén Blades para escuchar en su canción Maria Lionza alusiones a la Leyenda de Yara como se le conocía en el dialecto indígena.

Las fiestas violentas.

 

En otro contexto muy diferente al anterior regresamos a la ciudad donde vemos en los entierros actuales de abaleados un espectáculo frecuente con vehículos que  van por la autopista y ponen música a todo volumen en el cortejo fúnebre seguidos por bandas de motorizados que entran a toda velocidad como hordas para despedir a su “alto pana”amigo–. Se ha controlado bastante en la actualidad los círculos de pistoleros motorizados que hacen rodeos propios del estilo Western de los bandidos del lejano Oeste para despedir a sus Jesse James, a sus azotes, a sus ídolos y enemigos públicos. Esa realidad subyace en los bajos fondos venezolanos. En verdad pues cambiaron los caballos por motocicletas. Solo que aquí no encontraremos Sheriff dispuestos a imponer la “La Ley”.

Relacionado con eso se ha creado una cultura donde montar fiestas a full volumen es normal importando un cuerno atormentar a los vecinos. Costumbre de vieja data en el barrio, causando el desvelo del vecino trabajador en medio de aquel escándalo en el apartamento de un bloque, en una casa, en un callejón o simplemente en un vehículo que irrumpe con sus altos decibeles en toda la comunidad con el anexo  del escándalo  de personas borrachas, peleas de gente que amanecen gritando improperios y haciendo todo un espectáculos deprimente que llevan en días feriados una, dos o tres noches de desvelo endosadas como obsequio para los vecinos. Eso en resumen es una muestra de una forma de violentar las normas de la comunidad. Las rumbas, los barrancos, forman parte del ideario popular como las Rochelas, las cumbes, los grupos de los manumisos prófugos de la Ley se hacían en los tiempos coloniales desde los esclavos se retiraban para hacer cultos tribales en lugares remotos y apartados.

Los carnavales venezolanos son parte de una fiesta particularmente violenta en los barrios donde manchar de pintura a la gente “los lunes y los martes de agua” se ha extendido a pozos para meter a incautos, donde se lanzan bombas de agua congelada donde los más violentos del barrio toman parte esos dos días delaño.

En resumen para el venezolano feo hacer una fiesta sin “Caña” no existe, las amanecidas, el desafuero, el relajo, el escándalo, el desenfreno, las peleas, los desperdicios, las vomitadas, la orinadera en las escaleras –por cierto orinar en la vía pública es una forma de violencia, una inmoralidad y un abuso manifiesto-  rogando que los tiroteos no sean parte del menú obligado para los vecinos que tienen que “calársela”  –aguantar y soportar todo eso- “a juro”.

Los niños violentos.

 

Es una sociedad de contrastes donde los niños tienen todavía la hermosa costumbre de pedir la bendición a sus mayores, se ve también la amarga faceta de la violencia.

Desde tiempos de mediados del siglo XX el quitarle la pajita del hombro a un compañero en la escuela era ya motivo para darse una golpiza.  Los muchachos se ganaban a puño el respeto para poder dar fin al Bullyng escolar que es un tipo de violencia. Con frecuencia el niño debía pelearse también por su hermanita o su hermanito en conflicto pero alguien tenía que imponer el orden a puños. Los niños de los barrios aprendían a pelear desde pequeños e inclusive se veían casos donde sus propios padres llevaban a su hijo a la casa del vecino para que los chicos que estaban molestando al chico resolvieran sus querellas a puños. Muchas veces el que salía perdiendo era el mismo niño que llevaba su papá pero así los muchachos aprendían –y aún aprenden- a resolver sus reclamos de esa manera. Los niños dentro de esa cultura se pelean porque “los miran feo” siendo ya eso motivo suficiente después de adultos para tener culebras con otros.

En los recintos escolares desde que se derogó el reglamento de disciplina que aparecía en la Ley Orgánica de Educación, se ha incrementado la violencia escolar. Desde la derogación de la Ley Tutelar del Menor suplantándola por la LOPNA que ahora tiene circuitos especiales y defensorías especializadas para la protección del menor. Pero aún así se ha hecho muy difícil controlar la violencia de los adolescentes, y hay expertos en leyes con maestrías, trabajadores sociales, orientadores, psicólogos y docentes que se especializan en asesorar muchachos ante tales circunstancias quedando ante la sociedad en total ridículo por la impunidad y la incapacidad en el hogar para responder al problema de la violencia de Los Niños de Hoy en Día, como se titula la canción del grupo Dame pa’ Matala – con  un mensaje bastante críticos y apropiados ante esa realidad.

Los Caudillos: Sujetos violentos.

 

En la sociedad Latinoamericana desde el siglo XIX hasta la era post moderna de la dictaduras militares y el “gorilismo” de la guerra fría el sujeto central del culto al héroe en la política era el caudillo militar. Eran sujetos que podían perpetrar asesinatos en masa: Pinochet, Videla, Stroessner, Castelo Branco, en fin un taita, un sujeto violento: Un Bóves que llegaba para imponer el orden. No es nada extraño que se exacerbe un culto a la violencia maximizado en adeptos que se circunscriben a grupos violentos alentados por el resentimiento social, la lucha de clases, el ideario de la revolución armada, con el papel protagónico contemporáneo de las esferas militares como mediadores en la política. Ya el tema en el caso venezolano lo analizamos en el artículo: Las Relaciones Civiles – Militares: Volver al futuro y también ubicamos una descripción del Caudillismo como fenómeno Político y Social en el trabajo Las Consecuencias de la Independencia donde citamos a Samuel Huntington en Politics and Soldiers y su consideración sistemática en la que concluye que le corresponde siempre al militar el papel mediador como ejecutor de la Gerencia de Violencia Legítima del Estado en Latinoamerica Un sector de la sociedad venezolana encuentra en el Chavismo un lenguaje y un discurso violento, mientras que para otros es amor.  No nos dedicamos aquí a hacer polémica sobre el particular respetando las diferentes apreciaciones sobre el tema. En fin el Cesarismo democrático es Licencia para Matar desde para los Beneméritos.

La Influencia desde otros países.

 

La palabra PRAN se originó en Puerto Rico y significa Preso – Reincidente – Asesino – Nato.  El culto de los paleros tiene un origen afrocubano, el perreo, el regaeton, la “Salsa erótica”,  tiene un origen principalmente puertoriqueño, el rapero tuvo su origen en las comunidades negras estadounidenses y sus peleas callejeras donde el reto a los pandilleros rivales estuvo presente en un principio. El escándalo de los barrios es propio de las culturas latinas caribeñas con la franca tendencia a la “la bulla” muy presente en las comunidades latinas. Las bandas en los barrios tienen un origen emparentado a pandillas emblemáticas como “Los Maras”  que tienen un origen salvadoreño y hoy se adopta con bastante auge su apariencia y sus costumbres en los barrios y las cárceles. Los carnavales violentos están bastante extendidos en Centroamérica, en Panamá les llaman “Los Pintaos” y actúan de una manera bastante similar a los venezolanos. El fenómeno del Caudillismo es Hispano y Latinoamericano y el acoso escolar en un asunto viejo que se practica en Norteamérica desde donde proviene la palabra inglesa Bulling que significa Burla. En el cine hollywoodense contemporáneo se aprecia un particular culto al lado oscuro de las cosas, a los gangsters, a las mafias, a los enemigos públicos, a la maldad, a los personajes violentos y sanguinarios. Que ese ideal se materialice en la sociedad como algo cada vez más común y aceptado es parte del collage del imaginario popular. La prensa amarillista “mayamera” -de Miami- ha tenido una línea de programas dedicados a resaltar lo borrascoso, lo oscuro de Latinoamerica en programas de entrevistas, Shows estilo Ocurrió Así o Cristina Saralegui que tanto éxito alcanzaron en su momento y que disponen de versiones entre farándula y crónicas de todo tipo.

 

La Historia como Decadencia.

 

Cerramos volviendo a la academia que es nuestra palestra por excelencia llegando a la visión concluyente de la decadencia desde las teorías Cíclicas Contemporáneas de la Historia:

  • El Progreso tiende a generar la aparición de hombres sin alma.
  • Hombres con escasa vida interior.
  • La eficiencia se mide por lo cuantitativo.
  • Se produce una extinción del arte grande: La lírica, la música, la filosofía
  • Se produce una extinción de los grandes sistemas del pensamiento
  • Cosmovisión expandida por medio de los Medios de Comunicación Social
  • Las Grandes ciudades mundiales se ocupan de devorar hombres
  • Las grandes metrópolis dislocan la relación hombre-naturaleza.
  • La vida interior del hombre se vuelve plana.

Según Friedrich Nietzsche:

  • Al hombre moderno lo embarga el nihilismo (la negación de todo).
  • Impera la nadificación.
  • Los valores interiores han perdido su crédito.
  • Esta es una época transitoria y enfermiza.
  • Cuando la actitud estimativa se transforma, el nihilismo es un proceso de inversión de los valores.
  • El Desvalor es lo no creador y lo vulgar.
  • Lo Vulgar está encima de lo excelso.
  • La nada es llevada a la categoría del ser y del valor.
  • Consecuencias: Duda, esterilidad, pesimismo, la náusea vital, la angustia.

En fin los grandes valores de los Derechos del Hombre, del progreso, de la era de la razón, de la Libertad, de la Igualdad, de la Fraternidad han cedido paso a los valores postmodernos donde la decadencia y la conducta violenta se encuentran como parte de una “Libertad” mal entendida donde el derecho ajeno se anula en la anarquía interpretada como la libertad de cada quién para hacer lo que le da la gana.

No cabe sino mirar al futuro teniendo en cuenta un pensamiento que escribió nada menos que Carlos Marx: La revolución no puede dedicarse a interpretar la realidad, su función es cambiarla. Vivimos en una sociedad violenta en todos los sentidos posibles: pero es nuestro deber para alcanzar El Progreso y La Razón cambiar esa realidad. Citamos a Gandhi diciendo que No hay caminos para la Paz… La Paz es el camino siendo un hombre que materializó los más grandes cambios políticos y sociales para cientos de millones de personas actuando siempre desde la Paz.

Fin del Discurso,

 

Prof. Arquímedes Marconi (2016).

Un pensamiento sobre “Notas acerca de La Cultura de la Violencia en Venezuela.”

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