La Liberación del Fanatismo…

Escribiré en no más de 800 palabras una reflexión acerca del fanatismo contemporáneo en una visión global y mundial del tema. Comenzaremos citando algunas reflexiones de Voltaire.

“Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable”. 
Voltaire

 
Sin duda que el gran francés del siglo XVIII siendo un agudo analista de la política de su tiempo, defensor del libre pensamiento estaba seguro del daño de una posición soberbia que no admite discusión ni razones ajenas debido a una intransigente obcecación (ofuscación tenaz y persistente según la RAE).

 

Sabía que era un mal casi incurable bien sea por intereses, bien sea por razones sentimentales por lo que el fanático en su subjetividad se aparta de la razón. Períodos en los que la nobleza peleaba por el derecho espiritual, la iglesia por el poder temporal y cada sector desde la Fe permanecían ciegos a lo que la razón (todo lo creado por el Hombre y el ingenio humano) anunciaba para las mayorías. Los escritos de Voltaire aún perteneciendo a una posición monárquica advertían el peso de la razón, el liberalismo y la ilustración en sus Cartas filosóficas.

“El fanatismo es a la superstición lo que el delirio es a la fiebre, lo que la rabia es a la cólera. El que tiene éxtasis, visiones, el que toma los sueños por realidades y sus imaginaciones por profecías es un fanático novicio de grandes esperanzas; podrá pronto llegar a matar por el amor de Dios”.
Voltaire 

Contradictoriamente habiendo pasado por una congregación Jesuíta y siendo considerado religioso durante muchos años de su vida, tenía el Joven Arouet que adoptar el seudónimo Voltaire para protegerse de los ataques del clero y a la vez siendo de tendencia monárquica entró en conflictos con la nobleza al acercarse a los editores de la Enciclopedia que agrupaba a los grandes defensores de la Razón de su época y a todo lo que había sido creado por la inteligencia humana.

 

Como hemos analizado en trabajos anteriores haciendo referencia a la Historia del Progreso y la Razón la Ilustración creyó en un mundo en el que los Derechos del Hombre y las Libertades Civiles serían la Cúspide de la Evolución Humana, pero eso quedaba en la mentalidad de los intelectuales del siglo XVIII. Voltaire consideraba que el Laicismo como corriente no religiosa era importante para un mundo más tolerante.

 

Saliendo de la biografía de Voltaire, la  Liberación del fanatismo pasa entonces por la necesidad de Filtrar la realidad por el tamiz de La Razón y la Inteligencia Humana reduciendo el peso de las ideologías de masas que conducen a la intolerancia y a los totalitarismos.

 

La Razón colapsó por convertirse en una ideología que defendía un mundo en el que La Libertad estaba garantizada en las Repúblicas Modernas. Pero luego Las Guerras de Coalición, el Código Napoleónico, darían paso a un Nuevo Imperio que tuvo como base la República Francesa que había guillotinado al Rey y perseguido a los Nobles, estableciendo una nueva forma de tiranía cuyo estandarte bandera fue La Libertad, La Igualdad y La Fraternidad que pronto quedaron reducidas a cenizas.

 

El colapso de todo eso sobrevino en el siglo XIX en un mundo donde la Intolerancia, el Fanatismo y la Superstición se profundizaron desgarradóramente. En Europa las ideas evolucionistas británicas derivaron en la ideología nazi alemana, el socialcristianismo eclesiástico y el corporativismo italiano en el fascismo, el socialismo científico alemán en el comunismo soviético, y el mundo se embarcaría en formas de fanatismo entremezcladas que negaban el derecho al libre pensamiento, reduciendo el  laicismo en el Estado y la educación de los pueblos, aniquilando a personas por disidencias políticas, por cuestiones raciales  y diferencias religiosas.

 

La Liberación del Fanatismo necesita ser librada primero en la mente de los Hombres. La Educación liberadora es aquella que permite al Hombre encontrarse en un Mundo Libre de intolerancias, del fanatismo y la superstición. La Razón fortalece visiones apartadas de creencias donde Los Profetas y los líderes personalistas desaparezcan. Solo así daremos paso a un mundo laico donde el progreso material sea también posible: La Democracia sigue siendo un valor cada vez más importante a Defender pero también los líderes tienen que estar más preparados para ejercer del poder y enfrentar los retos que la sociedad y La Globalización imponen. El capitalismo tiene que pasar también por un proceso de democratización que permitan también una sociedad más justa,  así como economías sin producción de riquezas no son inviables tampoco naciones bloqueadas y sometidas por la fuerza lo son.

 

Para finalizar, la Liberación del fanatismo pasa por la necesidad de creer en las potencialidades del Hombre, de la Sociedad organizada apartada de religiones, partidos e ideologías totalitarias que tampoco están acordes a la realidad global, rescatando la importancia de una educación cada vez más ajustada y capacitada para La Nueva  Sociedad de Individuos Soberanos.

 

Fin del Discurso,

Prof. Arquímedes Rivero Marconi (2018).

 

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