Walkirias

Entrevista: CONOCIENDO A NIETZSCHE .

Contenidos:

 

Introducción.

La Doctora Gertrudis Ostfeld de Bendayán.

Breve reseña biográfica del personaje: Friedrich Wilhelm Nietzsche.

La entrevista.

1. Siendo su obra Ecce Mullier, una obra dedicada al estudio de la intensa vida de Friedrich Nietzsche, uno de los más brillantes y feroces pensadores alemanes, mismo quien planteara algo tan desgarrador como “la muerte de Dios”., ó “El Superhombre”… ¿cómo podríamos concebir la motivación de esas ideas?.

2. Si el Superhombre es quien debe tomar el poder y forzar la marcha de su destino apartando todo tipo de creencias religiosas y reservándose esos atributos divinos y superiores para sí, ¿Se acercó a la interpretación Evolucionista y la “prevalencia del más fuerte”?, ¿Qué atributos esenciales concebía Nietzsche en el Superhombre?…

3. ¿Cuál fue su relación con el compositor Richard Wagner?

4. ¿El Amor existió en la vida de Nietzsche? … ¿hubo alguna relación sentimental en su vida?

5. ¿Cómo fue la relación de Nietzsche con su hermana y por qué ésta ejerció un efecto nefasto sobre su filosofía?

6. ¿Nietzsche albergaba dentro de sí un Ser romántico, ó un ser profundamente resentido?

7. ¿Cómo fue la relación de Nietzsche con la música?

8. Sin lugar a dudas, la Escuela de Frankfurt, fue uno de los más importantes núcleos de saberes que haya conocido la humanidad, misma a la que perteneciera una larga lista de intelectuales alemanes influyentes durante el siglo XIX y comienzos del siglo XX.. ¿Qué líneas generales de esa Escuela podríamos decir que Nietzsche adoptó?…

9. ¿Podemos decir entonces que la postmodernidad, con el fin de las certezas, da un nuevo punto de partida a la filosofía?

10. Sabemos que Nietzsche fue un intenso existencialista, ¿Qué giro le introduce Nietzsche al existencialismo?. ¿Es más optimista su fe en el porvenir? …

11. Siendo un reconocido Profesor alemán, que alcanzó los escaños académicos más altos al Doctorarse e impartir clases en la prestigiosa Universidad de Basilea, ¿Hubo algo que influyera en la declinación de su salud mental durante los últimos años de su vida?

12. ¿Por qué eligió a Zoroastro ó a Zarathustra, un Gran Iniciado de la Cultura Persa como inspiración en sus diálogos?…

14. Si tuviéramos que resumir todo lo que podemos decir a cerca de Nietzsche en tres palabras, ¿cuales serían esas palabras para Ud.?

Referencias.

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Agradecimientos:

 

A mi amigo personal  Lic. Carlos Maldonado Bourgoin de la Fundación Don Pedro Grasses por su inestimable apoyo para concertar ésta entrevista.

A la Dra. Gertrudis Osfeld Bendayan en ésta gentil tertulia compartiendo luces acerca de éste Gigante del pensamiento alemán, su experiencia, los viajes a los sitios donde nació viviendo esas revelaciones entre montañas y la Danza de las Valkirias.

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INTRODUCCIÓN:

 

Eostfeld1l artículo que hoy les presentamos, ha sido una entrtevista a la Dra. Gertrudis Ostfeld de Bendayán,  autora del Libro ECCE MULIER: Nietzsche y el Eterno Femenino: Una perspectiva desde el encuentro de la filosofía con la psicología analítica, quien nos recibió muy cordialmente en su Estudio el 11 de febrero de 2011 para brindarnos ésta fascinante entrevista.

Frederick Nietzsche, fue uno de los pensadores más feroces y profundos de todos los tiempos, con su idea del Superhombre y la Muerte de Dios. Su obra llegó cerrando el último cuarto del Siglo XIX con la corriente romántica y existencialista que se adentró en el pensamiento contemporáneo, hasta mediados del Siglo XX.

La Doctora Gertrudis Bendayán, ha dedicado gran parte de su vida a estudiar y analizar la vida y Obra de éste pensador visionario. Ella fue a visitar los sitios de Europa donde Nietzsche vivió, y fue inclusive a visitar su tumba en Roecken, Alemania., mausoleo donde contuvo sus lágrimas. La tumba de Nietzsche desde hace 111 años, es orgullo para los habitantes de ese pueblo.

En la enorme biblioteca de la Doctora Gertrudis Osfeld de Bendayan, nos llenamos de admiración y sentimos, como si las solemnes melodías de Wagner retumbaban dentro de su cabeza, cómo si el espíritu del hombre que cuestionó y estremeció los cimientos de la moral y la razón, nos llevaba un instante con él en su camino de ascesis a la montaña y a la declinación… en tormentas desgarradoramente intensas.

Es un gran Misterio como en Alemania, se diera tan profunda irradiación de las artes, en la música (Bach, Mozart, Beethoven, Wagner, Strauss) , de la ciencia (Wolfang Von Goethe, Einstein), de la Historia (Spengler, Marc Bloch, Wilhelm Bauer) de la Filosofía (Heguel, Marx y Freud) y la idea del Superhombre, que destara luego aquella gran tormenta de fanáticos xenófobos, intolerantes y perversos, adoctrinados por el nacional socialismo Nazi a las puertas de la tragedia alemana en la segunda Guerra Mundial.

La Doctora Gertrudis Osfeld de Bendayán, es hija de padres judíos que sobrevivieron milagrosamente al holocausto nazi en un campo de concentración, y hace una sólida defensa, mostrándonos lo apartado que estuvo Nietzsche del nacionalsocialismo alemán. Mucho después de la muerte de Nietzsche en los años 30 del siglo XX, Hitler retomará en el Meinkampf la idea de ese Superhombre (übermensch) que siempre buscó Nietzsche y que nunca halló como bien la señala en su Zarathustra, su magnus opus: “Nunca aún ha habido un superhombre. He visto desnudos al hombre más grande y al más pequeño. Todavía los dos se parecen demasiado. Aun al más grande lo encontré demasiado humano” (Z II:4). Decepcionado por la estrechez del alma humana, Zaratustra retorna a las montañas desde las cuales emergió para perderse por siempre.

En los círculos intelectuales de la alta sociedad, mismo al que perteneció Wagner, y otras grandes personalidades alemanas finales del siglo XIX, las ideas racistas, antisemitas y xenófobas, existían mucho antes de la llegada de Hitler y el partido NAZI, y citaremos más adelante el caso de Bernard Förster –cuñado de Nietzsche- y su proyecto de una Colonia Aria, personaje al cual haremos referencia más adelante.

Reseña Curricular de la Doctora Gertrudis Ostfeld de Bendayán:

 

Dra. Gertrudis Ostfeld de Bendayan.
Dra. Gertrudis Ostfeld de Bendayan.

Psicoanalista seguidora de la corriente analítica creada por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, tiene un Doctorado en Estudios Psicoanalíticos Universidad de Essex, Inglaterra), Maestría en Filosofía (Universidad Simón Bolívar, Caracas). Está dedicada a la práctica privada como analista y supervisora y a la enseñanza en la Escuela Venezolana de Psicología Profunda y en el Centro de Estudios Junguianos, en Colombia y Venezuela impartiendo temas tales como “Alquimia”, “Psicología Arquetipal”, “Fundamentos filosóficos de la Psicología  Analítica”, “Conceptos básicos junguianos”, entre otros.

Conferencista y autora de los libros: Anima Mundi (Impresos Miniprés, 2004), Ecce Mulier: Nietzsche and the Eternal Feminine (Chiron Publications, 2007) presentado por la International Asociation of Analytical Psychology en la Universidad de Zurich, Suiza y co-autora de Sin Tregua (Impresos Miniprés, 2009).

Breve reseña biográfica del personaje:

Friedrich Wilhelm Nietzsche

(1844-1900)

Nietzsche2

Biografía (1): Nació en Rocken; hizo sus estudios de filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig. A los veinticuatro años, ya conocido en los medios universitarios por sus investigaciones en el campo de la Antigüedad griega, es nombrado profesor en la Universidad de Basilea. Por esa época inicia su amistad con Ricardo Wagner. Muy pronto aparecen los primeros síntomas de su enfermedad mental. Se retira de la universidad; vive largos períodos en Italia y Suiza publicando y sacando adelante año a año su producción. Algunas de sus obras: El origen de la tragedia (1872); El viajero y su sombra (1880); La ciencia jovial (1882); Así habló Zaratustra, (1883-4); Mas allá del bien y del mal (1885); El anticristo (1888); y La voluntad de poder (1889). Esta última no fue escrita por Nietzsche sino “construida” por su hermana a partir de apuntes descartados por el propio pensador. En su última etapa vivió en Turín y allí fue donde cruzó el umbral de la sanidad hacia la locura. Desde ese momento permaneció por diez años casi totalmente aislado mental y materialmente del mundo. Murió en 1900. Y ya sus obras habían empezado a ser vivamente comentadas en Europa y América. Después, la influencia de Nietzsche ha sido enorme y persistente.

Se le ha llamado a veces ‘el último de los románticos’. Juicio exacto si cotejamos al menos sus primeras obras con los rasgos más sobresalientes de ‘el alma romántica’ aunque tal rasgo ha sido negado persistentemente por el ditirámbico pensador:

  1. a) Primacía del sentimiento, del instinto, de la vida crepuscular, de ‘la embriaguez’, por sobre la razón y la lógica. (‘El desinterés no tiene valor alguno en el cielo ni en la tierra; todos los grandes problemas exigen un gran amor’…).
  2. b) Anhelo de infinito, rechazo de los límites. (‘La desmesura se reveló como verdad, la contradicción, la delicia nacida de los dolores hablaron acerca de sí desde el corazón de la naturaleza’).
  3. c) Repudio a la ley, a la normatividad, a la imposición moral. (‘Inversión de los valores: he aquí mi fórmula… Mi destino exige que yo sea el primer hombre honrado, que me sienta en oposición con las mentiras de varios milenios’…).
  4. d) Anhelo de liberación: liberación del dolor, del resentimiento, del miedo a la vida, etc. Voluntad de poder: Superhombre. (‘Los fisiólogos deberían pensárselo bien antes de afirmar que el instinto de autoconservación es el instinto cardinal de un ser orgánico. Algo vivo quiere, antes que nada, dar libre curso a su fuerza —la vida misma es voluntad de poder—; y la autoconservación no es sino una de las consecuencias indirectas y más frecuentes de ese’… ‘El hombre ha de ser superado’…).
  5. e) Exaltación de la naturaleza y del hombre como parte de ella. (‘Bajo la magia de lo dionisíaco no sólo se renueva la alianza entre los seres humanos; también la naturaleza enajenada, hostil o subyugada celebra su fiesta de reconciliación con su hijo perdido, el hombre’).
  6. f) Estilo literario romántico: en primera persona, fragmentario, rotundo, aforístico. Hay dos rasgos aunque sólo parcial, limitadamente podríamos atribuir a Nietzsche:
  7. g) Rechazo del presente (como decadencia), nostalgia del pasado (período heroico de Grecia).
  8. h) Desvalorización de la individualidad. Actitud panteizante. En el joven autor de El origen de la tragedia esta actitud es patente: ‘Hemos de considerar el estado de individualización como la fuente y la razón primordial de todo sufrimiento, como algo rechazable de suyo’… ‘En el evangelio de la armonía universal, cada uno se siente no sólo reunido, reconciliado, fundido con su prójimo, sino uno con él, cual si el velo de Maya estuviera desgarrado y ahora sólo ondease de un lado para otro, en jirones, ante lo misterioso Uno primordial’.
  1. La nota biográfica ha sido tomada de la obra del Profesor y escritor chileno HUMBERTO GIANNINI.“ Breve Historia de la Filosofía”. Editorial Universitaria: Santiago de Chile. 1992.

 

Entrevista Exclusiva:

 

Dra. Gertrudis Osfeld de Bendayan.

 

Saludos.

 

Buenos días,

Siendo su obra Ecce Mullier, una obra dedicada al estudio de la intensa vida de Friedrich Nietzsche, uno de los más brillantes y feroces pensadores alemanes, mismo quien planteara algo tan desgarrador como “la muerte de Dios”., ó “El Superhombre”… ¿cómo podríamos concebir la motivación de esas ideas?.

 

No hallando las respuestas a sus dilemas existenciales más apremiantes ni en la religión ni en la razón, Nietzsche busca tales respuestas en su propia mismidad. Para tal fin, se deconstruye (“vivisecciona”) consciente del peligro al que se estaba sometiendo (colapso mental). Él no deseaba aprehender las grandes verdades de manera epistemológica, sino, más bien, vivencial.  No renegó de la religión, sino de la religión dogmática-convencional. A pesar de haber declarado la “muerte de Dios” es posible concluir que a pesar de haberse declarado “ateo por instinto” (Cf. EH II:1), Nietzsche, cuyos biógrafos y contemporáneos han comentado acerca de sus profundos anhelos religiosos, nunca actuó como tal: “El hombre es un animal reverencial” (CJ 346). Lou Salomé llamó a Nietzsche “el buscador de Dios, que venía del a religión e iba hacia la profecía de la religión” (1988, 75). En su Mirada retrospectiva, ella confesó: “Apenas conocí a Nietzsche, le escribí a Malwida ‘que ésta era una naturaleza religiosa’… Hoy quisiera subrayas doblemente esta expresión” (Ibíd.). Adicionalmente, Lou verazmente declaró: “Veremos el día en que se presente como heraldo de una religión, y será entonces una religión que reclute héroes como discípulos” (Ibíd.). Y en su obra Nietzsche, Lou también sugirió: “De todas sus grandes inclinaciones, ninguna está más profunda y perseverantemente ligada a todo su ser intelectual que su genio religioso… Todo el conocimiento de Nietzsche surgía de un poderoso temperamento religioso.” Por ello recomienda un estudio de Nietzsche a través de la “psicología religiosa” pues percibió en su actitud y obras la “supervivencia del instinto religioso”. Por su parte, Jung  declaró: “Nietzsche no era ateo, pero su Dios había muerto” (CW 11:142). Nietzsche reemplazó un Dios por otro.

Sin embargo, no deseaba buscar un Dios trascendente. Sino un inmanente y lo halló personificado por Dionisos. Por sus escritos, cabría afirmar que Dionisos es su metáfora para nombrar el inconsciente. Ese ámbito que se encuentra “más allá del bien y el mal”. Sin embargo, la ley del inconsciente no es la Ley moral del Padre sino la Ley de la Madre que, como la  naturaleza, es amoral o moralmente neutra. Así, podemos tener un día hermosísimo, y mañana podemos se destruidos por un poderoso tornado capaz de arrastrar toda la belleza con la que nos bendijo la misma naturaleza. Con todo, no podemos decir que la naturaleza es mala ó que es injusta simplemente es y el inconsciente es naturaleza. Cuando nosotros soñamos, soñamos desde las cosas más sublimes a las más abyectas,   y es lo que dice Nietzsche: ¿ustedes quieren hacerse responsables de todo, menos de sus sueños…?, pero ustedes son autores y actores de sus sueños, y lo que están soñando, lo que les parece inmoral, eso son ustedes también. Lo que es moral es el Ser Consiente, porque la moral se educa y se hace consciente a través de la cultura, que es la que decide lo bueno y lo malo. Pero el inconsciente es amoral. Y el dios que Nietzsche asigna al inconsciente, es Dionisio. Dionisio es: “ todo está permitido”, pero cuando dices en una cultura que todo está permitido, caemos en el campo de la locura.

Entendiendo a Nietzsche, podemos obtener una mayor compresión de la postmodernidad,  Una sociedad marcada por rasgos más matriarcales, dionisíacos, donde todo parece estar permitido. Si entendemos lo que significa Dionisio, podemos entender incluso lo que está pasando al individuo contemporáneo pues Dionisos es una voz visceral inherente a toda la naturaleza humana humano: ¿A donde vamos?… donde nos lleven las pulsiones, donde nos tienen los instintos, no hay cultura, no hay ley, no hay padre.  .

En mi libro analizo el sueño inicial que Nietzsche reporta en varias ocasiones en las notas biográficas de su juventud y que tiene en la víspera de la muerte de su hermanito Joseph. Ese sueño –leído desde una perspectiva prospectiva- parece anunciar su propio destino. En el mismo observa salir de la tumba a su padre –muerte un año atrás- ye envuelto en una mortaja entra a la iglesia para buscar un niño pequeño. Con el crío en sus brazos regresa a la fosa y cae la lápida nuevamente sobre la misma. Podemos interpretar, a partir de este material onírico, que el pasado, personificado por el padre muerto, viene a apoderarse del futuro representado en el niño.[i] Al fin y al cabo, el padre no aparece en el sueño como una figura ni amorosa ni orientadora, sino como un cadáver “con ojos abiertos”: un anciano demoníaco que le roba al frágil ego (representado por el niño pequeño) su capacidad de desarrollo. De tal manera, el niño pareciera estar condenado tempranamente. Nietzsche muestra estar consciente de su aciago sino cuando confiesa a sus cuarenta y tres años: “Mi fatalidad es que como mi padre ya he muerto” (EH). Una situación que pone en evidencia el hecho de que a través de un duelo patológico Nietzsche encriptó la imago paterna e instaló su tumba en su interioridad. El sueño también parece anunciar su colapso final: la Magna Mater representada por la fosa termina tragando a su hijo, el ego encarnado en el niño.

Sin embargo, pese de haber pasado a la historia como una leyenda de locura (anunciada en este sueño inicial), cabe destacar que Nietzsche fue un explorador y un cartógrafo de territorios psíquicos desconocidos. Le dio forma y coherencia a los archai del mundo misterioso del “Uno Primordial,” no mediante conceptos y sistemas opacos (modo patriarcal de expresión) típicos de la indagación racional sistemática, sino principalmente a través de imágenes míticas y mitopoéticas tanto de la hélade clásica como arcaica (modo matriarcal de expresión), a fin de dilucidar sus doctrinas clave y transmitir sus intuiciones filosóficas y experiencias abismales. Su modo de expresión dejó muy atrás a aquellos cultivados por la Modernidad: Nietzsche retornó a las palabras primordiales de los antiguos oráculos, enigmas y profecías. Porque, según el pensador, lo inefable que emerge del abismo enigmático no puede aprehenderse, capturarse o petrificarse como conceptos (metáforas rigidizadas) que reprimen/suprimen el afecto.

Si sus escritos hubiesen sido el producto de un hombre desquiciado, no hubiesen provocado tanta reflexión en el lector como lo hacen, ni hubiesen tenido tanta influencia canónica en el mundo occidental sobre temas tan medulares como son filosofía, literatura, ética, estética, política y movimientos críticos contemporáneos como la reconstrucción y el revisionismo, aunque el reconocimiento de su influencia ha ocurrido casi un siglo después de su muerte. Nietzsche también había anticipado muchos de los descubrimientos de la psicología profunda; sin embargo, sólo en años recientes algunos autores han destacado su enorme influencia en esta área.[ii] Nietzsche fue un hombre creativo y filósofo de los extremos (“Nosotros los que defendemos la inmoralidad – nosotros somos los más extremos”, VP 749) y del inconsciente (lo “Real”)[iii], lo cual lo hacía peligroso para él mismo así como para los lectores de su época.

Lamentablemente, Nietzsche fue un incomprendido de la historia, y se le asoció con las abyectas y terribles causas nacionalsocialistas alemanas, y apenas ahora, es que se le empieza a reconocer su gran genio y su gran talla.

El trágico pensador abogó por un conocimiento capaz de incluir todas las manifestaciones de sus instintos, deseos, temores, anhelos, necesidades, etc., es decir, de todas las pasiones humanas:

“Opinamos que la dureza, la violencia, la esclavitud, el peligro en la calle y en los corazones, el esconderse, el estoicismo, las artes diabólicas de todo tipo, todo lo que el hombre tiene de malo, de terrible y de tiránico, de animal de presa y de serpiente, contribuye a elevar el nivel de la especie humana, al igual que su contrario….Debemos estar agradecidos, por ello, a Dios, al diablo, a la oveja y al gusano que llevamos dentro.” (MBM 44)

“En el hombre aparecen reunidos la criatura y el creador: en él hay materia, fragmento, residuo, fango, basura, absurdo, caos; pero el hombre es también creador, escultor, duro martillo y dios que contempla su obra al llegar al séptimo día.”(GM).

Pues, las pasiones, por ignorarlas, no dejan de existir: llegará un momento en que harán sentir su voz:

“Todos tenemos jardines ocultos y plantaciones en nosotros; y, para usar otro símil, todos somos volcanes que están en crecimiento y que tendrán su hora de erupción.” (CJ 9)

Nietzsche estimaba que la experiencia de la existencia como totalidad era el mejor de los conocimientos. El hombre debe ser capaz de reunir a los opuestos (conciente e inconsciente) en una tensión dialéctica creativa: cada vez que los opuestos inter-actúan nosotros llegamos a ser, escribe en su temprano ensayo  titulado ”La filosofía en la época trágica de los griegos”. Por ende, declaró que ninguna autoridad objetiva puede reclamar para sí el derecho de este conocimiento: nadie debe imponer al hombre los modelos a seguir. Cada experiencia vital tendrá una significación diferente de acuerdo a la interpretación personal.

Si el Superhombre es quien debe tomar el poder y forzar la marcha de su destino apartando todo tipo de creencias religiosas y reservándose esos atributos divinos y superiores para sí, ¿Se acercó a la interpretación Evolucionista y la “prevalencia del más fuerte”?, ¿Qué atributos esenciales concebía Nietzsche en el Superhombre?…

 

 El Superhombre es el nombre dado por Nietzsche al individuo fuerte a quien propone como antídoto de la cultural y moral de la decadencia. Es el hombre del futuro surgido a través de la nutrición de ciertas cualidades tales como la auto-maestría, coraje y fortaleza. A diferencia del último hombre”, quien es un conformista y se percibe erróneamente como satisfecho, el superhombre representa el epítome de a lucha.

Este Übermensch (superhombre) reniega de la idea metafísica de un “más allá”: su mundo es el terrenal (incluyendo el cuerpo y sus pasiones). Es un ser que ha logrado el equilibrio perfecto entre la razón (mundo apolíneo) y lo irracional representado por el cuerpo con sus pulsiones, emociones, pasiones (mundo dionisíaco): “Apolo debe aprender el lenguaje de Dionisios y Dionisos el de Apolo”, concluye en El nacimiento de la tragedia. Nietzsche contradice, por ello, a los planteamientos de Sócrates presentados por Platón. Pues equiparaba la razón, con la virtud y la felicidad. Rechazando todo aquello que venía de la esfera pulsional. Nietzsche considera a Sócrates como el culpable de muchos de los males como el nihilismo- que acosaban a la sociedad occidental.

Nietzsche expone las ideas del Übermensch en su libro Así habló Zaratustra. El repudio del Übermensch a la moral de rebaño fue expuesto en Ecce homo y El Anticristo. Nietzsche había enfatizado, a lo largo de su labor filosófica, la necesidad de configuración individual, de manera tal que cada hombre, partiendo del auto-conocimiento, pudiera generar una moral conducente al establecimiento de valores basados en su propia autonomía. El Übermensch, es aquel individuo que ha trascendido exitosamente el conflicto generado entre los valores establecidos y sus necesidades instintivas. Aquel que es capaz de encontrar un centro de gravedad a fin de anclarse y no dispersarse en la pluralidad circundante, además, de la inherente a su propia condición de dividuum : “pues una cosa es necesaria: ‘dar estilo’ al propio carácter.”

¿Cuál fue su relación con el compositor Richard Wagner?

 

Richard Wagner
Richard Wagner

Durante tres años el maestro Wagner llenó el vacío dejado por el padre de Nietzsche y que tanto atormentaba al pensador. Bajo el embrujo de la personalidad daimónica/carismática del compositor, Nietzsche vivió en la ilusión de que su herida finalmente había sanado. A través de un proceso de idealización primitiva, el solitario filósofo creyó encontrar en Wagner al redentor y el vocero por excelencia de una concepción radicalmente dionisíaca del mundo. Percibió en la Weltanschauung y expresión artística de este demiurgo viviente la epifanía de un dios que, a semejanza de Dionisos, era capaz de afirmar todas las contradicciones irreconciliables inherentes a su propia naturaleza, particularmente a través de la música, a la que Nietzsche estimaba como el lenguaje primordial. Wagner llegó a ser para Nietzsche la encarnación de Dionisos; en consecuencia, el trágico pensador le adjudicó la potestad no sólo de liberarlo de los efectos castrantes atribuidos al iracundo y punitivo dios los “debes” y “no debes”, sino, y lo más fundamental, era el único capaz de validar su propia “naturaleza dionisíaca”, como Nietzsche se describió a sí mismo (EH IV:2). Podemos encontrar numerosas evidencias del estatus ontológico concedido a Wagner, entre las mismas cabe citar una carta dirigida a su padre sustituto con ocasión de su sesenta y cinco aniversario: “Es una suerte incomparable para alguien que ha estado tanteando y tropezando por caminos obscuros y desconocidos, el ser guiado gradualmente hacia la luz, como usted ha hecho conmigo; por tanto, no puedo honrarlo de otra forma sino como a un padre. Es así que celebro su cumpleaños también como una celebración de mi propio nacimiento” (énfasis añadido). Y en Mayo de 1873, escribió asimismo a su idolatrada figura confesándole que sin su presencia él no hubiera sido más que “una criatura muerta.” “Me estremezco”, continúa declarándole, “con la idea de que podría haber quedado excluido de su camino y entonces de verdad no habría merecido la pena de vivir.”

     No obstante, cuando Wagner decidió poner su arte musical al servicio de los ideales cristianos (Parsifal) y de los intereses alemanes (Festivales de Bayruth), Nietzsche cayó en una devaluación primitiva. Observó con asombro lo que estimaba ser la sumisión ante Dios de su ungido padre celestial, a quien creía se hallaba “más allá del bien y del mal”: “¡Increíble! Wagner se ha vuelto piadoso” (EH III: HDH 5). Para Nietzsche, la música debía tener un fin redentor; sin embargo, esperando hallar en Bayruth a un rey, a un reformador cultural y a un genio como legislador, sólo encontró a una gerente teatral, a un actor y a un director de escena. Nietzsche percibió como la obra de su maestro musical se iba acercando cada más a lo “moral” y a lo “racional”, en detrimento del ideal griego que aspiró en un inicio, particularmente se había alejado significativamente de la visión dionisíaca del mundo. Finalmente imploró: “Redención del redentor.”

¿El Amor existió en la vida de Nietzsche? … ¿hubo alguna relación sentimental en su vida?

 

Lou Andreas Salomé
Lou Andreas Salomé

Se le ha adjudicado erróneamente un enamoramiento secreto por Cósima Wagner y por Lou Salomé, sin embargo, no se le conoció relación sentimental alguna. Más bien, lo femenino diferente a lo maternal o virginal le causaban gran temor.

Su amigo Deussen describe un suceso –durante su estancia en Bonn- en el cual posteriormente se inspiró el escritor Thomas Mann para la creación de su afamada obra Doctor Faustus (1947). El episodio relatado es el siguiente: el mes de febrero de 1865, Nietzsche, contando con veinte años, fue solo a Colonia. Allí hizo que un cochero le enseñara cuanto merecía ser visto en la ciudad desconocida a lo cual el mozo interpretó  como una educada petición de ser llevado a un lugar de placer. “Me vi”, contó Nietzsche a su amigo al día siguiente, “rodeado de repente de media docena de apariciones en gasa y lentejuelas, que me miraban expectantes. Me quedé un rato sin saber qué decir ni qué hacer. Acto seguido me dirigí, casi instintivamente, al piano, como único ser con un alma en todo aquel grupo, y toqué algunos acordes. Conseguí liberarme de mi estupor, y salí a la calle” (Janz 1987, I: 121). Su amigo Deussen comentó que durante el tiempo que transcurrió junto a Nietzsche “mulierem nunquam attigit” – Nietzsche “nunca tocó a una mujer” (Ibíd.)

Temeroso, en un intento de liberarse de lo conocido y temido atrapante, el cuerpo femenino, se refugia en la música a fin de “elevar su espíritu y conducirlo hacia la bondad”, como él mismo califica la meta musical. Una meta que lo lleva a la espiritualización del impulso erótico a través de la música, su amada hiperbórea, el “eterno femenino” capaz de impelerlo hacia arriba, hacia las regiones etéreas, desencarnadas, transmundanas. “El eterno femenino nos atrae hacia lo alto”, escribe Goethe en su Fausto. El “eterno femenino” encarnado en una mujer representa su mayor temor: “El eterno femenino está diseñado para inducir temor en el hombre” (MBM 163). Sus instintos más básicos “espiritualizados” fueron conducidos hacia a la amada Euterpe, su amante fantasmagórica.

¿Cómo fue la relación de Nietzsche  con su hermana y por qué ésta ejerció un efecto nefasto sobre su filosofía?

 

Elisabeth Forster Nietzsche
Elisabeth Forster Nietzsche

Su hermana Elisabeth, soltera hasta casi los cuarenta años, se apodera de Nietzsche a quien estima como posesión exclusiva. Durante la época de profesor de Basilea, se traslada a esa ciudad para vivir con su hermano fungiendo el papel de una pseudo esposa. Asume todo lo relacionado con la vida práctica cotidiana tan ajena al pensador. Le cocina, se ocupa de sus cuentas, de su ropa y de sus relaciones sociales.

No estuvo dispuesta a compartir su posesión más valiosa con ninguna otra mujer. Cuando Lou Salomé, llega a la vida de Nietzsche ella se erigió en su más furibunda enemiga. A pesar de que Nietzsche no sintiese un afectó amoroso por Lou Salomé, sino que veía en ella a la discípula dilecta: un interlocutor a su altura. Esta mujer joven, brillante, culta y emancipada también había entrado en guerra con Dios. Lou Salomé tiene una fantasía de vivir y formar una casta trinidad conformada por el intelectual Paul Ree (otro filósofo, amigo y discípulo), Nietzsche y ella. Su sueño era tener una casa destinada a recibir a los intelectuales más prominentes de la época, y poder discutir todos estos grandes temas existenciales.

Elisabeth Förster, al enterarse de este proyecto, se siente duramente excluida y empieza a atacar a Lou y a Nietzsche. Lou decide no continuar con la incómoda reyerta entre la madre y hermana de Nietzsche, y abandona la ciudad junto con Paul Ree.  En lo referente a Nietzsche, su separación final lo condujo a un estado de profunda depresión, y durante los sombríos días del invierno de 1882, buscó refugio de su desesperación en los “paraísos artificiales” proporcionados por “enormes dosis de opio,” como él mismo confesara a Salomé y a Rée. Esto es prueba fehaciente de su incapacidad de tolerar el abandono de la discípula que mostraba comprender de manera profunda los vericuetos de su alma y pensamiento. “Estoy en verdad cansado de tu parloteo moralizador y pretencioso,” escribe Nietzsche a su hermana en la primavera de 1844, “Y el hecho es que tú y nadie más ha puesto mi vida en peligro tres veces en doce meses…Una cosa es cierta: de todos los encuentros que he tenido, el de la señorita Salomé es para mi el más preciso y fructífero. Sólo después de mi relación con ella h estado maduro para el Zaratustra. Y fue por tu causa que debí acortar ese lazo”. En otra misiva la culpabiliza por la pérdida de los únicos seres frente a los cuales podía hablar “sin tartuferías”, “sin máscaras.”

Si bien, al cabo de algunos meses Nietzsche se reconcilió primero con Elisabeth y luego con su madre, las heridas resultantes de la corta pero intensa relación con Lou permanecieron tácitamente abiertas, particularmente entre los hermanos. Por su parte, Elisabeth, quizá actuando desde esa misma herida, y ya cuando podía considerarse proscrita de la lista de las candidatas a contraer matrimonio a sus casi cuarenta años, decidió casarse con el doctor Bernhard Förster, conocido fanático wagneriano y virulento antisemita. Este caballero encarnaba todos aquellos aspectos que Nietzsche más repudiara y odiara en un ser humano. Pareciera ser el turno de venganza de Elisabeth pues, con tal escogencia, el hermano se sintió traicionado en sus propios ideales. Nietzsche escribió al respecto: “las personas como mi hermana deben ser enemigos irreconciliables de mis pensamientos y de mi filosofía” (citado en Peters 1977, 76). Por su parte, en su obra The Life of Nietzsche, Elisabeth atacó duramente a Lou y a los Overbeck, a quienes consideró cómplices de “todas las vejaciones que [Lou] había causado a mi amado hermano y a mí misma.”  La nueva pareja partió a Paraguay, junto con otros compatriotas alemanes que compartían las convicciones de los Förster, con miras de fundar una colonia teutónica: una raza alemana pura alejados de cualquier influencia judía (Cf. MacIntyre 1992, 116). La colonia aria en Paraguay resultó en un completo fracaso: las personas que invirtieron en el utópico proyecto, y que los acompañaron confiados en su realización, habían perdido todo su capital y la promisoria tierra resultó ser un lugar precario, inhóspito y selvático. Los colonos se encontraron viviendo en miserables chozas, mientras que la casa habitada por el matrimonio Förster-Nietzsche era espaciosa y confortable. Acorralado ante el descontento general, la petición de los colonos de la reintegración de su inversión y la mala propaganda que se difundió en Alemania respecto al proyecto, Bernhard Förster se quitó la vida en Junio 3, 1889 (Cf. Ibíd.).

Desde la desaparición de su esposo, Elisabeth dividió su tiempo entre actividades comerciales en Suramérica y proselitismo en su país natal. “Trató de convertir a su esposo en un héroe nacional, pero en vano”, escribe Walter Kaufmann. “Sólo provocó más y más ataques de colonos desilusionados que consideraban que habían sido estafados y arruinados por los Förster. Luego, de repente, se dio cuenta de que la estrella de su hermano entretanto había comenzado su pronunciado ascenso – y Frau Förster pasó a ser Elisabeth Förster-Nietzsche, se convirtió en el apóstol principal de su hermano, y comenzó a dar forma a la leyenda Nietzsche” (1974, 4). Confrontando violentamente a su madre, y después de amenazar con llevarla a la corte alegando incompetencia, Elisabeth pudo convencer a la madre para que cediera todos sus derechos a la herencia literaria del hermano delirante. De esta forma, para desgracia de Nietzsche, ella se convirtió en su custodio legal. La ironía del destino resultó ser que su hermana, la persona más cercana a él, fue la que más daño le hizo en lo referente al temor de él del uso inapropiado que podría hacerse de su filosofía. Ella fue la responsable de que el nombre de Nietzsche se usara para convocar, aún hoy en día, fantasmas bárbaros. Ella llevó su nombre al mundo de la ideología Nacionalista Socialista. En 1934, alentado por Elisabeth, Hitler hizo tres visitas al Archivo de Nietzsche ubicado en “Villa Silberblick” en Weimar y lo proclamó como un “centro de ideología Nacional-Socialista”. Elisabeth fue igualmente responsable de la demora en la publicación de Ecce homo, en vista de que esta obra contenía un repudio explícito de muchas de las ideas atribuidas a Nietzsche y que, aún a mediados del siglo XX, se asociaban con él. Ella también manipuló a traición el Nachlass de Nietzsche. Y no contenta con esto, y en contra del deseo expreso de su hermano, trató de transformar su imagen de un hombre demente en la de un “santo” profeta. Para lograr su propósito, Elisabeth convirtió el hogar de Nietzsche en un lugar de peregrinación y vistió al habitante del mundo de la oscuridad con una túnica blanca para que todos los visitantes pudieran contemplar a este nuevo profeta cara a cara.

¿Nietzsche albergaba dentro de sí un Ser romántico, ó un ser profundamente resentido?

 

 A Nietzsche no le gustaba la idea de ser llamado romántico. Sin embargo, toda su obra está permeada por el romanticismo. Particularmente, desde la perspectiva creativa, en la cual estimaba en la creatividad en la cual el material surge de la imaginería del inconsciente colectivo y, consecuentemente, no resulta ser algo familiar para el artista. El artista es como una arpa eólica a través de la cual se manifiesta la creación procedente de un “más allá” de la consciencia. Esta era la concepción romántica del siglo XIX representada por Novalis, Hölderlin, Rambaud, Nerval, etc. y la surrealista del XX:. Nietzsche había presentado en su primera obra El Nacimiento de la Tragedia, al hombre creativo como medio a través del cual se manifiestan fuerzas primordiales que surgen de la esencia de la naturaleza a la cual denominó “la misteriosa unidad primigenia.”  . Nietzsche confesó que todo el Zaratustra le fue susurrado en el oído y escribió cada una de sus cuatro partes en 10 días,

 ¿Cómo fue la relación de Nietzsche con la música?

 

La música y su poder para convocar imágenes y emociones, con ideas que se evocan en el pensamiento toman fuerza inspiradora con absoluta libertad, sin dogmas, sin interpretaciones, ni limitaciones y es la esencia de lo que Nietzsche intenta en sus obras.

Richard Wagner.
Richard Wagner.

La expresión musical y su “Melopedia”… en la que se traza una melodía musical que se hunde en la secuencia, que vuelve a salir, y se vuelve a perder…  hacía que la música de Wagner en un principio, no tuviese un contorno definido…  Esa es la representación de las ideas de Nietzsche en sus obras, mucha gente encuentra dificultad para entender sus escritos, por lo inconexas que parecen sus obras.

La música apolínea, la música académica, milimétricamente pensada. La esencia de la música dionisíaca es la capacidad para representar las contradicciones y desarmonías propias del alma humana. Es más lo inesperada…  más espontánea, más visceral, sorprende. Dionisio es el dios de las emociones y su música nos introduce en los laberintos más profundos de nuestra mismidad, en cambio en la música apolínea, se nos saca del cuerpo pues nos eleva a las altas esferas del mundo contemplativo. El mundo platónico de los arquetipos eternos

Por eso Wagner tiene algo en la música que conmueve a Nietzsche, porque creía que el inconsciente y lo más auténtico del ser, puede ser expresado más directamente a través de la música, luego a través de las imágenes, y por último, a través de la palabra. Consideraba que ya la palabra está bastante alejada de lo que es el ser, y que la música está mucho más cercana a la esencia.

Zaratustra es un ditirambo, una fuerza, es la música de Dionisio, y antes de llegar a la tragedia, debía encontrarse un éxtasis en la melodía. Nietzsche compuso inclusive música, pero la madre lo castró en su más íntimo deseo de dedicarse a la composición musical: ella anhelaba que ocupase el puesto vacante dejado por el padre haciéndose pastor como éste. Nietzsche no pudo dar cumplimiento a ese deseo: encontró vacío en los dogmas religiosos pero tampoco fue capaz de cometer lo que su familia podría haber estimado como severa trasgresión: hacerse músico. Decide entonces hacerse filólogo lo que le garantizaba un futuro académico que resultó después en total frustración. Con el tiempo sintió que la filología tampoco era el camino, consideraba ese campo epistemológico como algo severo y de poca creatividad y lo catalogó como un aborto de la filosofía.

Sin lugar a dudas, la Escuela de Frankfurt, fue uno de los más importantes núcleos de saberes que haya conocido la humanidad, misma a la que perteneciera una larga lista de intelectuales alemanes influyentes durante el siglo XIX y comienzos del siglo XX.

 ¿Qué líneas generales de esa Escuela podríamos decir que Nietzsche adoptó?…

 

Nietzsche, Freud y Marx inauguraron la sospecha frente a la razón moderna y, con ella, de la verdad. ¿Qué es entonces la verdad? Se pregunta Nietzsche y, a la vez responde:

Una hueste en movimiento  de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente y que, después de un prolongado uso, un pueblo considera firmes, canónicas y vinculantes; las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han vuelto gastadas y sin fuerza sensible, monedas que han perdido su troquelado y no son ahora ya consideras como monedas, sino como metal (VMEM)

Posteriormente, el grupo de filósofos conocidos como la “Escuela de Frankfurt” (Marcuse, Adorno, Horkheimer), confirmaron las sospechas anteriores al argumentar que la verdad es en realidad una variable compleja dependiente de los objetivos políticos y sociales. Sus argumentos conllevaron al desenmascaramiento de la razón ilustrada la cual se develó como totalizante, controladora e instrumental lo que condujo a la imposibilidad de formarse un juicio claro y unívoco para asumir una posición coherente acerca de los criterios de racionalidad. La caída de las certezas, aunada a la secularización de la verdad y la promesa prometéica incumplida de la consecución de la felicidad condujo a la crisis de valores. El mundo llegó así a ser un “fábula”, se develó como una creación ficcional construida de simulacros. En consecuencia, se vino abajo todo lo que se había estimado, hasta entonces, como “sagrado, bueno, intocable, divino.” Cayó estruendosamente todo el “columbarioum de conceptos”, junto con los supuestamente sistemas de valores indefectibles sostenidos por la Modernidad.

¿Podemos decir entonces que la postmodernidad, con el fin de las certezas, da un nuevo punto de partida a la filosofía?

 

Algunos llaman a Nietzsche, el padre la posmodernidad, y creo que eso está muy distante de la realidad. Simplemente tuvo la visión de que íbamos a llegar a eso. Él no aboga por la posmodernidad, pero fue un visionario que vislumbró todos esos movimientos opuestos a todo lo que habíamos concebido como verdad.

La década de los sesenta marcó la culminación y el colapso de la cultura moderna. Los movimientos de liberación política, sexual y étnica asociados a la mencionada década son el cumplimiento lógico del sueño moderno de obtención de libertad incondicional pero, a la vez, representan el desmoronamiento de la utópica búsqueda moderna de la verdad. En el post-modernismo la “verdad” es vista en términos de “aquello que funciona para mí”. Los eventos de los sesenta y sus repercusiones han demostrado que existen muchas maneras de asumir el mundo y numerosos estándares de comportamiento todos igualmente válidos: el “todo vale” es el lema contundente de nuestra era de relativismo. A pesar de que ahora se percibe una nostalgia por el pasado, los impulsos prometéicos desencadenados han producido cambios significativos irreversibles en nuestra actitud y visión del mundo. El período posterior a la década de los sesenta ha sido un tiempo de transición, cuando los impulsos radicales de la contra-cultura (que cobraron peso en torno a las revueltas estudiantiles, al movimiento hippie, las drogas y a los movimientos de liberación femenina y sexual) penetraron lentamente a los segmentos más tradicionales de la sociedad y se instalaron de forma radical. El término “post-moderno” es el nombre dado a ese período de transición. Sin embargo, el “postmodernismo” es un movimiento que no es más que una desconstrucción negativa sin miras a la creatividad: un estado de transición infinita. En su ofuscación, el postmodernismo no está abocado a la confrontación de cuestiones fundamentales. De tal manera, se corre el riesgo de asegurar la hegemonía de lo sombrío de la modernidad, su componente destructivo (el titanismo), sin ninguno de los beneficios de ésta. A modo de movimiento enatiodrómico (búsqueda de opuestos), el postmodernismo constituye de por sí un nuevo paradigma cultural en el proceso de total y opuesta diferenciación con el modernismo sin proponer ninguna alternativa o proyecto substitutivo. La unidad, homogeneidad y singularidad, valores de la Modernidad, han sido sustituidos reactivamente, por la postmodernidad, por la fragmentación, heterogeneidad y multiplicidad. Una “pastiche” traducido en un sincretismo o eclecticismo. Careciendo de alguna ideología sustentadora, el postmodernismo precariamente sólo es capaz de proporcionarle al hombre canales de escape para actuar su evasión ante el horror vacui. Vaciado de sentido y defraudado por el incumplimiento de la promesa de felicidad, el retoño postmoderno se ve enfrentado ante el abismo contemporáneo habitado por una anárquica proliferación de valores, de verdades consensuales.

Sabemos que Nietzsche fue un intenso existencialista, ¿Qué giro le introduce Nietzsche al existencialismo?. ¿Es más optimista su fe en el porvenir? …

 

El existencialismo de Nietzsche pone de relieve la condición de desamparo del hombre. Desde su perspectiva, la vida es caótica: carece de teleología y es justa e injusta a la vez. Con todo, recomienda no volvernos unos melancólicos por la tragedia inherente al existir sino asumir la vida con un escepticismo similar a “una mujer que nos hace dudar”. A diferencia de Schopenhauer, Nietzsche tiene una actitud más vitalista de la vida: hay que afirmarla con todas su contradicciones. Advierte, sin embargo, que los conflictos más graves surgirán de la actitud monoteísta del hombre contemporáneo. Pues las diferentes religiones monoteístas estimaran que sólo su Dios es el verdadero y frente al cual todos los demás dioses resultarán falsos. Nietzsche contrapone la idea del politeísmo a la del monoteísmo: no se privilegia un dios sobre otros dioses. Por ende, rescata la perspectiva politeísta que estima necesaria para la autorización de una psique y, en general, de universo pluralista:.

“El monoteísmo…esta rígida consecuencia de la doctrina de un hombre normal –por consiguiente, la creencia en un dios normal, junto al cual sólo puede haber dioses falsos y mentirosos -, fue tal vez el mayor peligro de la humanidad hasta ahora…..En el politeísmo estaba prefigurada la libertad de espíritu y la multiplicidad del espíritu de los hombres: la fuerza de producir para sí nuevos ojos y ojos propios, y de producirlos nuevos una y otra vez y cada vez más propios.” (CJ 143).

“Pienso que hoy estamos por lo menos lejos de la ridícula inmodestia de decretar, a partir de nuestro rincón, que sólo desde este rincón se permite tener perspectivas. El mundo se nos ha vuelto más bien “infinito” una vez más: en la medida en que no podemos rechazar la posibilidad de que él incluye dentro de sí infinitas interpretaciones.” (CJ 374)

Siendo un reconocido Profesor alemán, que alcanzó los escaños académicos más altos al Doctorarse e impartir clases en la prestigiosa Universidad de Basilea, ¿Hubo algo que influyera en la declinación de su salud mental durante los últimos años de su vida?

 

En el alma incomprendida de Nietzsche supuraba la sensación de un mundo deshabitado, inhóspito y hostil. “Todo el mundo está en desacuerdo conmigo” (EH II:A 2). Su sensibilidad exacerbada y “extraña compulsión al auto-aislamiento” (Salomé 2001, 56) lo llevaron finalmente a un total estado de ostracismo como una auto-defensa, hasta que se convirtió en un “topo solitario”, como él mismo se denominó: “Todo estímulo proveniente del exterior, influye demasiado vehementemente, ‘golpea’ con demasiada fuerza. En lo posible hay que evitar el azar, el estímulo venido de afuera. Uno de los aciertos instintivos del embarazo espiritual es encerrarse uno mismo entre paredes” (EH II:3). Siguiendo su propia prescripción, con el tiempo, Nietzsche acabó por vivir en la celda de un ermitaño, totalmente atrapado en un estado de completo solipsismo: “¿Cómo podría haber un fuera-de-mí? ¡No existe ningún fuera” (Z III:13). Identificado con la fictio de su propia poesis, también afirmó: “Vivo en mi propia luz; bebo nuevamente las llamas que emanan de mí” (Z II:9). Habiéndose desprendido de la sociedad, quedó atrapado en un mundo autista que le condujo a un estado de aislamiento afectivo total: “Yo vivo de mi propio crédito” (EH P1). Alimentándose constantemente de sus entrañas, debido a su retiro narcisista, Nietzsche se transformó en su propio devorador: alimentando cada vez  más un mundo interior regresivo, el mecanismo energético normal de regresión-progresión se paralizó en una suerte de “eterno retorno”. Comenzó así una activación de contenidos inconscientes: lo conciente fue abrumado por una intromisión anormalmente intensa de complejos autónomos que fueron escindidos totalmente del control conciente, “tragándose” el ego y obligándolo a actuar bajo la personificación de figuras arquetípicas míticas.

¿Por qué eligió a Zoroastro ó a Zarathustra, un Gran Iniciado de la Cultura Persa como inspiración en sus diálogos?…

 

Nietzsche estimó que este semi-legendario profeta persa conocido como Zaratustra fue “el primero en advertir que el verdadero mecanismo de juego es la lucha entre el bien y el mal” (EH IV:3). Por ello lo responsabilizó de la escisión del bien y el mal, así como, de la “trasposición de la moral a un nivel metafísico”

En la entrevista estuvo presente el Lic. Carlos Maldonado Bourgoin

Si tuviéramos que resumir todo lo que podemos decir a cerca de Nietzsche en tres palabras, ¿cuales serían esas palabras para Ud.?

 

Te lo diré en dos palabras: Genio Visionario.

Si volviéramos a tomar su obra, y acercarnos a ella sin prejuicios, podríamos entender cómo el vislumbra nuestra época, y como además nos dio herramientas, para poder entonces superar esta etapa de transición y llegar al Espíritu Desnudo. Al Espíritu del Mundo…

La Fabula de Moliere, en la Obra del Burgués Gentil Hombre, “Y pensar que en toda mi vida he hablado en prosa, sin saber lo que era prosa..”. Toda mi vida he tenido una visión cercana a Nietzsche: ¿por qué?, porque mis padres son sobrevivientes de un campo de concentración, entonces he vivido de muchas formas la idea de la maldad del hombre, pero por otra parte he tenido que luchar con los prejuicios y disociar a Nietzsche de la causa nazi. Razón por la cual nunca me abocaría al estudio de Heidegger por su asociación al nacionalsocialismo .Como bien lo señala Nietzsche, toda filosofía no es más que la autobiografía del autor. Por ende, un pensamiento debiera ser coherente con la vida de su creador. No es el caso de Heidegger.

Muchas Gracias Doctora, por obsequiarnos  luces esclarecedoras sobre éste personaje  tan enigmático de la literatura Universal.

 

                                                                                               

Caracas.; viernes 11 de febrero de 2011.

 

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Referencias:

 

[i] Jung consideraba que los sueños prospectivos “no son más que una combinación anticipada de probabilidades” (CW 8:493). Recomendaba, asimismo, que estos sueños “debieran de asumirse como un mapa preliminar o un plan esbozado por adelantado en lugar de ser estimados a modo de profecía” (Samuels, Shorter, Plaut 1986, 49).

[ii] La anticipacion de Nietzsche a los descubrimientos de la psicología profunda y su influencia sobre esta disciplina han sido investigadas por los siguientes: Henri L. Ellenberger en su trabajo The Discovery of the Unconscious: The History and Evolution of Dynamic Psychiatry (Basic Books, 1970); Didier Anzieu en su Freud’s Self-Analysis (Londres: The Hogarth Press, 1986); Walter Kaufmann en su obra Nietzsche: Philosopher, Psychologist, Antichrist (Princeton, NJ: Princeton University Press, 1950); Daniel Chapelle en Nietzsche and Psychoanalysis (New York: State University of New York Press,  1993); Paul-Laurent Assoun en Freud et Nietzsche (París: Presses Universitaires de France, 1980); Ronald Lehrer en Nietzsche’s Presence in Freud’s Life and Thought (Albany, NY: State University of New York Press, 1995); Paul Bishop en The Dionysian Self: C. G. Jung’s Reception of Friedrich Nietzsche (Berlín: Walter de Gruyter, 1995); en Nietzsche and Depth Psychology (New York: State University of New York Press, 1999)  editado por J. Golomb, W. Santaniello y R. Lehrer; Graham Parkes en Composing the Soul: Reaches of Nietzsche’s Psychology (Chicago y Londres: University of Chicago Press, 1994), entre otros. Debe tenerse en cuenta que Nietzsche había anticipado los descubrimientos de la psicología profunda, que serían desarrollados en las décadas siguientes por Freud, Adler y Jung. Así, Ellenberger afirma que: “Nietzsche puede ser considerado la fuente común de Freud, Adler y Jung” (1970, 276). Paul Bishop, en su obra The Dionysian Self: C.G. Jung’s Reception of Friedrich Nietzsche, sugiere que “el desarrollo intelectual de Jung puede leerse en detalle como una acogida del pensamiento de Nietzsche” (1995, 20). En esa misma obra, el autor incluye el reconocimiento que brindan otros estudiosos a las contribuciones de Nietzsche en el campo de la psicología (Cf. Ibíd.., 19).

[iii] “Si estamos preparados para describir la realidad unitaria [el “Uno Primordial” dionisíaco] como lo real, [Nietzsche como un] hombre creativo  [fue] dotado por la naturaleza de una mayor proximidad a la totalidad de la realidad – aunque esto puede ir perfectamente de la mano con un ‘sentido de la realidad’ inferior en ese término por nuestras mentes concientes, que frecuentemente identifican la realidad con el mundo exterior” (Neumann 1989, 101). En Nietzsche se produjo una inversión hegeliana: para él lo “Real no es lo racional.”

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